● El 53% considera que las vacaciones son muy importantes para su bienestar, pero solo el 25%
logró desconectarse completamente este verano.
● Aunque 69% cree que su jefatura respeta el descanso, la responsabilidad del cargo y la falta
de reemplazo aparece como la principal barrera para desconectarse.
Santiago, 04 de marzo de 2026.- Con el cierre del período estival, la pregunta ya no es quién tomó
vacaciones, sino quién realmente logró desconectarse. Los datos muestran que el descanso
efectivo sigue siendo un desafío para los trabajadores en Chile.
De acuerdo con el Panel de Encuestados de Buk, un 55% de los trabajadores no tomó vacaciones
durante enero y febrero, mientras que 45% sí lo hizo. Pero incluso entre quienes descansaron, la
desconexión no fue total.
Solo 25% de quienes tomaron vacaciones en Chile consideró que era muy posible desconectarse
completamente del trabajo, mientras que 51% señaló que solo sería parcialmente posible. En la
práctica, el descanso convivió con tareas laborales:entre las personas que trabajan con un contrato:
30% revisó correos, 17% respondió mensajes y 16% resolvió urgencias. Entre trabajadores
independientes, la situación es aún más evidente, ya que 46% revisó correos durante sus
vacaciones.
Un hallazgo relevante es que 69% de los trabajadores en Chile cree que su jefatura respetó sus
vacaciones. Sin embargo, cuando se analiza qué dificulta desconectarse, la principal razón no es
una exigencia directa. Un 34% menciona la responsabilidad del cargo como principal obstáculo,
seguido por la falta de reemplazo con 27% y la cultura de la empresa con 22%. Lo anterior sugiere
que la barrera es más estructural que jerárquica.
Jacinta Girardi, Research lead de Buk, señala que en Chile la dificultad para desconectarse no
responde tanto a una orden directa del jefe, sino a la responsabilidad del propio rol. “Esto revela
que el descanso es un desafío organizacional y cultural: sin reemplazos claros, buena distribución
de cargas y políticas que respalden realmente las vacaciones, estas se convierten en una pausa
parcial. La conclusión es clara: el descanso efectivo no depende solo de la voluntad individual, sino
de cómo está diseñado el trabajo y las estructuras que permiten desconectarse sin culpa ni
interrupciones”.
A pesar de las dificultades, las vacaciones siguen siendo altamente valoradas. El 54% de las
personas que trabajan con contrato, considera que son muy importantes para su bienestar. Por lo
que con el verano llegando a su fin, se hace relevante no solo incentivar la toma de vacaciones, sino
garantizar condiciones organizacionales que permitan una desconexión real y sostenida.
Fuente: Nexos.