La primera radiografía anual de XTB sobre el bolsillo de los chilenos muestra que el 71% teme enfrentar una emergencia inesperada, cuatro de cada 10 se sienten incómodos hablando de plata y uno de cada cinco todavía guarda dinero “bajo el colchón”.
La mayoría de las personas en Chile tiene poco margen para enfrentar una emergencia económica. Así lo muestra la Primera Radiografía del Bolsillo de los Chilenos, un estudio impulsado por la app de inversiones XTB y ejecutado por Kantar que analizó cómo las personas se relacionan con el dinero, el ahorro y la inversión.
Según el reporte, 7 de cada 10 chilenos tendrían ahorros para cubrir hasta seis meses de gastos si perdieran el empleo o dejaran de recibir su ingreso mensual. Este dato se vuelve más preocupante al ver el detalle: un 27% podría sostenerse con sus ahorros menos de un mes, mientras que un 44% podría hacerlo entre uno y seis meses. En tanto, un 15% tiene fondos para cubrir entre seis y 12 meses y solo un 14% podría vivir más de un año con sus ahorros.
Estos datos se condicen con la baja capacidad de ahorro evidenciada por la investigación: un 81% puede guardar hasta el 10% de su sueldo.
Las emergencias inesperadas aparecen como la principal preocupación financiera de los chilenos, mencionada por un 71% de los encuestados. A casi la mitad le preocupa la enfermedad de un ser querido y a cuatro de cada 10 les inquieta perder el trabajo.
El gran obstáculo: la falta de educación financiera
El sondeo, que reunió las respuestas de 1.000 personas económicamente activas de entre 18 y 65 años y con capacidad mínima de ahorro mensual de $5.000, revela que existe interés en invertir, pero falta confianza: aunque dos de cada tres personas ven la inversión como una oportunidad, menos de un tercio tiene inversiones actualmente.
La principal traba es no saber por dónde empezar. Un 54% de los chilenos afirma saber poco o nada sobre inversiones, mientras que apenas una de cada 20 personas se considera experta en el tema.
De acuerdo con el estudio, esa falta de conocimiento no afecta a todos por igual. Entre quienes declaran tener un alto nivel de conocimiento financiero, hay una diferencia importante entre hombres y mujeres: 54% de ellos frente a 38% de ellas. También se observa una brecha por nivel socioeconómico: casi la mitad del segmento de altos ingresos (C1C2) declara tener alto conocimiento, frente a poco más de un tercio del segmento de menores ingresos (C3D).
“Los resultados muestran que los chilenos quieren poner su dinero a trabajar, pero necesitan entender mejor sus opciones antes de actuar. En ese sentido, la educación financiera tiene que hablar en simple, desde cómo ahorrar hasta cómo diversificar las inversiones”, señaló Francisco López, director regional de XTB.
Una visión similar planteó Julio Riutort, académico de la Escuela de Negocios UAI, quien afirmó que “existe una brecha clara entre la intención y la acción: los chilenos perciben la inversión como una oportunidad, pero no cuentan con las herramientas ni la información suficiente para dar el paso. Reducir esa distancia requiere fortalecer la educación financiera y generar mayor confianza en los instrumentos disponibles para que más personas puedan tomar decisiones informadas sobre su dinero”.
Por su parte, el exministro de Hacienda, Ignacio Briones, aseguró que “la inclusión financiera es el primer peldaño, la condición necesaria para acceder a los productos de forma competitiva, amplia, diversa y a la medida”.
El director regional de XTB advirtió que “el dinero que actualmente se guarda en cuentas de ahorro está perdiendo valor, ya que la inflación se está ‘comiendo’ los intereses generados”. Dado esto, el experto sugirió contar con otras herramientas en la “caja de inversión” para aprovechar las oportunidades del mercado.
“Los fondos cotizados en bolsa, también conocidos como ETFs, funcionan como canastas de inversión que permiten diversificar el riesgo al invertir en varias compañías de un mismo sector o en temáticas, todo a través de un solo instrumento. Por ejemplo, en vez de invertir por separado en distintas empresas vinculadas a la inteligencia artificial, un ETF permite exponerse a varias de ellas al mismo tiempo”, acotó.
Hablar de dinero es tabú
La investigación también muestra que el dinero sigue siendo un tema difícil de conversar. Cuatro de cada 10 chilenos se sienten poco o nada cómodos al hablar de asuntos financieros.
Esa incomodidad convive con decisiones cotidianas cuando el presupuesto no alcanza. Al consultar qué acciones han realizado para obtener dinero extra, la mitad de los chilenos declara haber vendido cosas viejas o que ya no usa, mientras que un promedio de 15% ha ido al casino, realizado apuestas deportivas o comprado metales preciosos.
Uno de los datos más llamativos es que uno de cada cinco chilenos prefiere guardar el dinero “bajo el colchón”, una práctica que refleja desconfianza y distancia frente a las alternativas bancarias formales.
Si recibieran $100.000 adicionales, casi la mitad de las personas lo ahorraría como fondo de emergencia; cuatro de cada 10 lo invertirían y uno de cada cuatro lo usaría para pagar deudas. Otras alternativas, como comprar algo útil, darse un gusto o viajar, no son una prioridad.
Según explicó Sergio Jiménez, director de Nuevos Negocios de Kantar Chile, “gran parte de los chilenos vive con una sensación permanente de vulnerabilidad financiera. Aunque buscan protegerse de los riesgos del presente, les cuesta avanzar hacia una planificación de largo plazo, lo que limita su capacidad para construir una mayor seguridad económica. Esa realidad sigue condicionando el ahorro y la inversión de los hogares”.
Fuente: Simplicity