La iniciativa de Vinculación con el Medio de la Universidad San Sebastián (USS) inicia su cuarta etapa este 2026. A través de un enfoque interdisciplinario, estudiantes y académicas buscan fortalecer la empleabilidad y el bienestar de mujeres refugiadas en Chile.
A pesar de tener su situación migratoria regularizada, miles de mujeres extranjeras en Chile enfrentan barreras que van mucho más allá de los papeles: la ausencia de redes de apoyo, el desconocimiento del sistema de salud y las dificultades de inserción laboral formal actúan como muros invisibles.
Para abordar esta brecha, la Universidad San Sebastián (USS) puso en marcha la cuarta versión de su proyecto colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM): “Promoviendo la inclusión de mujeres migrantes”. La iniciativa, que nació en 2023 desde la carrera de Enfermería, se ha consolidado como un puente de doble vía que conecta la formación académica con las urgencias sociales del Chile actual.
Un despliegue interdisciplinario
Para este 2026, el proyecto ha escalado en complejidad y alcance. Estudiantes de Medicina, Nutrición, Derecho, Trabajo Social, Enfermería, Psicología, Obstetricia y Kinesiología trabajan de forma integrada. Mientras las áreas clínicas realizan operativos asistenciales y asesorías directas, las carreras de ciencias sociales lideran talleres de empleabilidad, derechos ciudadanos y bienestar emocional.
“Este proyecto permite generar experiencias formativas profundamente significativas para los estudiantes, mientras se responde de manera concreta a necesidades reales de mujeres que hoy necesitan apoyo para reconstruir sus vidas en Chile”, explica Vanessa Jara, académica de Enfermería y líder de la iniciativa.
El valor de las alianzas territoriales
La contribución del programa se sustenta en su articulación con la sociedad civil. Este año, a la colaboración histórica con la Fundación Madre Josefa y la Organización Migrantas, se suma la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC).
Para Catalina Bosch, directora de Organización Migrantas, el trabajo conjunto es vital: “Valoramos positivamente que esto surja de la academia. Contribuye a generar vínculos entre las mujeres y fortalece su empleabilidad para una inclusión plena”. Por su parte, Cristián Núñez, trabajador social de FASIC, destaca que la alianza permite “visibilizar estas temáticas y aportar significativamente a la inclusión en el país”.
Ciencia y mirada internacional
El proyecto trasciende las fronteras chilenas mediante una alianza estratégica con la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud (FUCS) de Colombia. Estudiantes de ambos países colaboran en la creación de material educativo intercultural, adaptando conceptos de salud pública a las diversas realidades del continente.
Además, la versión 2026 incorpora un componente de investigación científica: un estudio para medir cómo la exposición a contextos de vulnerabilidad y migración impacta en la sensibilidad intercultural de los futuros profesionales de la salud en Chile.
Para los estudiantes, la experiencia en terreno redefine su visión profesional. Constanza Rivera, alumna de Enfermería, comenta: “No solo fui a enseñar, sino también a aprender de sus experiencias y resiliencia. Este rol implica educar, acompañar y conectar desde un enfoque profundamente humano, rompiendo las barreras de acceso que muchas veces enfrentan estas comunidades”.
Fuente: USS