La inteligencia artificial y la imagen de precisión marcan un antes y un después en la salud masculina, transformando la detección temprana en una posibilidad real y cada vez más accesible, justo cuando el mundo pone el foco en la prevención y el diagnóstico oportuno.
Santiago, 3 de febrero de 2026 – En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero, una cifra sigue encendiendo las alertas en la salud masculina, hasta un 30% a 50% de los casos de cáncer de próstata en Latinoamérica se detectan en etapas avanzadas o metastásicas, lo cual implica mayor mortalidad. Detrás de esa cifra se esconde una realidad que durante años se ha mantenido intacta, los hombres suelen llegar tarde al diagnóstico, en parte porque los exámenes tradicionales no siempre logran ver lo que realmente está pasando.
Durante décadas, el diagnóstico del cáncer de próstata fue sinónimo de incertidumbre. El examen de PSA (Antígeno Prostático Específico), la prueba más usada, ofrecía resultados poco concluyentes y obligaba a miles de pacientes a someterse a biopsias innecesarias o a vivir con la duda. Pero la ciencia encontró una manera de cambiar esa historia.
Hoy, la resonancia magnética multiparamétrica, potenciada por inteligencia artificial, marca un antes y un después. Los tumores se detectan con mayor precisión, incluso en etapas tempranas, y los estudios que antes tardaban casi una hora pueden realizarse en solo 15 minutos gracias a tecnologías como Deep Resolve, que acelera la reconstrucción de imágenes sin perder calidad diagnóstica.
“Estamos viviendo una transformación silenciosa pero disruptiva. La inteligencia artificial está cambiando la forma en que vemos el cuerpo humano”, explica John Carrillo, Director de Diagnóstico y Terapia Guiada por Imágenes en Siemens Healthineers. Hoy podemos ver lo invisible, detectar lo que antes se escapaba y acompañar a los pacientes con decisiones más seguras”.
El cambio no se limita a la velocidad. Los nuevos sistemas de análisis de imágenes, gracias a la IA y su alta resolución de imagen, permiten a los especialistas interpretar automáticamente los resultados, identificar lesiones relevantes y reducir la variabilidad entre observadores. Lo que antes dependía de la experiencia individual de un radiólogo ahora se respalda en algoritmos que aprenden de miles de casos, lo que garantiza diagnósticos más consistentes y personalizados.
En una fecha que invita a reflexionar sobre la prevención y el acceso a diagnóstico oportuno como el Día Mundial contra el Cáncer, los avances en resonancia magnética de alta precisión e inteligencia artificial muestran que detectar antes ya no depende solo de la suerte, sino de tecnología que empieza a cambiar la historia del cáncer de próstata.
“Anteriormente las resonancias magnéticas de próstata se hacían de manera regular en equipos de 3 teslas para obtener la resolución de imagen requerida por los estándares internacionales. Ahora, gracias a Deep Resolve se puede alcanzar estas resoluciones inclusive con equipos menores a 1.5 teslas” afirma Carrillo.
El resultado es una revolución silenciosa: menos procedimientos invasivos, detecciones más tempranas y tratamientos planificados con exactitud milimétrica. En un escenario donde la mitad de los diagnósticos aún llegan tarde, la tecnología abre una nueva oportunidad para cambiar la historia de la salud masculina.
“Estamos frente a un avance sin precedentes. La tecnología se ha convertido en el mejor aliado de la medicina moderna, no para reemplazar al médico, sino para potenciar su capacidad de salvar vidas”, concluye Carrillo. “Cada imagen más nítida, cada segundo ganado y cada diagnóstico más preciso representan pasos concretos hacia un futuro en el que la detección temprana deje de ser la excepción y pase a ser la norma”.
Fuente: LLYC.