– En Chile se diagnostican más de 4.300 nuevos casos de cáncer de pulmón cada año y cerca de 3.600 personas fallecen por esta enfermedad. Aunque el tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo, especialistas advierten que existen otros elementos que también pueden influir en su desarrollo y llaman a no ignorar síntomas persistentes.
Santiago, 1 de agosto de 2026. El cáncer de pulmón continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el país. Según las estimaciones del Global Cancer Observatory (GLOBOCAN), cada año se diagnostican más de 4.300 nuevos casos en Chile y cerca de 3.600 personas fallecen por esta enfermedad, lo que equivale a alrededor de diez muertes al día.
A pesar de los avances en diagnóstico y tratamiento, uno de los principales desafíos sigue siendo detectarlo a tiempo. En muchos pacientes, los primeros síntomas son inespecíficos o aparecen cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas más avanzadas, lo que puede retrasar el inicio del tratamiento.
“Hoy el gran desafío ya no es solo contar con mejores tratamientos, sino lograr que los pacientes lleguen antes al diagnóstico. Mientras más temprano detectemos un cáncer de pulmón, mayores son las posibilidades de ofrecer tratamientos con intención curativa o alternativas terapéuticas más efectivas”, explica el oncólogo médico de Clínica INDISA, Dr. Damián Hannois.
¿Qué síntomas no deberían pasarse por alto?
En sus etapas iniciales, el cáncer de pulmón puede no producir síntomas o confundirse con enfermedades respiratorias frecuentes. Por eso, los especialistas recomiendan consultar cuando aparecen signos que persisten en el tiempo o no tienen una causa clara.
Entre ellos destacan:
- Tos persistente.
- Tos con sangre.
- Dolor en el pecho.
- Falta de aire.
- Ronquera.
- Baja de peso sin causa aparente.
- Infecciones respiratorias repetidas.
“Muchas personas atribuyen estos síntomas a un resfrío prolongado, una bronquitis o incluso al cigarro. Cuando persisten por varias semanas o comienzan a empeorar, es importante realizar una evaluación médica para descartar enfermedades de mayor complejidad”, señala el oncólogo médico de Clínica INDISA.
El tabaco sigue siendo el principal factor de riesgo, pero no es el único
El consumo de tabaco continúa siendo la principal causa de cáncer de pulmón y dejar de fumar sigue siendo la medida preventiva más importante. Sin embargo, hoy se sabe que también existen pacientes que desarrollan esta enfermedad sin haber fumado.
Una revisión científica publicada en la revista Cancer Journal for Clinicians señala que entre un 10% y un 20% de los casos ocurre en personas que nunca han fumado. Entre los factores que pueden aumentar el riesgo se encuentran la exposición al humo de segunda mano, el gas radón, la contaminación ambiental, algunas exposiciones laborales y los antecedentes familiares.
Un diagnóstico más preciso permite tratamientos más personalizados
El tratamiento del cáncer de pulmón ha evolucionado de manera importante durante la última década. Hoy, además de identificar el tipo de tumor, es posible realizar estudios que permiten conocer características específicas de cada cáncer y seleccionar terapias más personalizadas cuando corresponde.
Esto ha permitido ampliar las alternativas terapéuticas disponibles, incorporando estrategias como terapias dirigidas e inmunoterapia en pacientes seleccionados.
“Hoy no tratamos todos los cánceres de pulmón de la misma manera. Gracias a la caracterización molecular del tumor y al desarrollo de nuevas terapias, podemos ofrecer tratamientos cada vez más personalizados. Por eso, un diagnóstico oportuno no solo aumenta las posibilidades de tratar la enfermedad, sino también de acceder a alternativas terapéuticas más específicas para cada paciente”, concluye el Dr. Hannois.
Fuente: Extend.