• En el marco del Día Mundial del Asma, que se conmemora este 5 de mayo, expertos advierten que hasta 1 de cada 10 personas en Chile podría vivir con esta enfermedad respiratoria, muchas veces sin diagnóstico, y llaman a reforzar la educación, el uso correcto de inhaladores y el control médico para evitar crisis y hospitalizaciones.
Mayo de 2026. Este 5 de mayo se conmemora en el mundo el Día Mundial del Asma, fecha que busca concientizar sobre una enfermedad que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y donde un porcentaje importante no sabe con exactitud que la padece.
El asma, en sí, es una enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias que provoca dificultad para respirar, tos, sibilancias y opresión torácica, afectando de manera sustancial la calidad de vida de quienes la padecen.
En Chile, la evidencia muestra un escenario preocupante. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud, alrededor del 5,4% de la población adulta ha sido diagnosticada con asma, mientras que en niños y adolescentes la prevalencia puede superar el 15%, evidenciando un fuerte impacto en edades tempranas.
Además, distintos estudios estiman que entre un 7% y 10% de los chilenos podría vivir con esta enfermedad, lo que refleja un importante nivel de subdiagnóstico y casos no controlados.
Evelyn Pallero, médico y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad del Alba, advierte que “el asma no es solo una enfermedad infantil. En Chile afecta a personas de todas las edades y muchas veces está subdiagnosticada, lo que retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de crisis.”
Factores de riesgo y desafíos actuales
Especialistas coinciden en que factores como la contaminación ambiental, el tabaquismo, los virus respiratorios y los cambios de temperatura —especialmente en invierno— inciden directamente en el aumento de crisis asmáticas.
A esto se suma un problema clave: el mal uso de inhaladores y la baja adherencia a tratamientos, lo que dificulta el control de la enfermedad y aumenta el riesgo de hospitalizaciones.
“Si una persona presenta silbidos al respirar, sensación de ahogo o tos persistente, especialmente en la noche, es importante consultar. Un diagnóstico temprano puede evitar complicaciones graves”, explica Evelyn Pallero.
Un llamado al diagnóstico oportuno y al autocuidado
El Día Mundial del Asma busca justamente concientizar sobre la importancia de reconocer los síntomas y acceder a tratamiento oportuno. En Chile, el asma está cubierta por el sistema GES, lo que garantiza acceso a diagnóstico y medicamentos, pero aún existen brechas en educación y seguimiento de pacientes.
Evelyn Pallero detalla que “en otoño e invierno aumenta la circulación de virus respiratorios y la contaminación, lo que genera un escenario de mayor riesgo de exacerbaciones en pacientes asmáticos”. De ahí la necesidad de tomar las precauciones respectivas.
La experta puntualiza, además, que “educar a los pacientes sobre su enfermedad es tan importante como el tratamiento farmacológico. Saber reconocer una crisis y actuar a tiempo puede marcar la diferencia.”
Salud digital: prevención y reacción
Además de la prevención y la educación al respecto, la respuesta del sistema de salud sigue siendo un desafío importante. Muchas personas enfrentan la complejidad de tener que movilizarse a un recinto hospitalario en instancias preventivas, de consulta médica o incluso de urgencia.
De ahí que el avance de la salud digital ha abierto nuevas oportunidades para mejorar el control, entre otras enfermedades, del asma y prevenir exacerbaciones, además de evitar la exposición a ambientes hostiles que pueden agravar los síntomas.
Hoy existen aplicaciones móviles, dispositivos inteligentes y plataformas de telemedicina que permiten a los pacientes monitorear sus síntomas, registrar el uso de inhaladores y recibir recordatorios de tratamiento, favoreciendo una mayor adherencia terapéutica y un seguimiento más constante de la enfermedad.
María José Gamboa, doctora y líder en Salud Digital de Minsait Chile, ya explicaba en una columna de opinión que “avanzar hacia una gestión poblacional inteligente no es una opción futura: es una necesidad presente para construir un sistema de salud más eficiente, preventivo y centrado en las personas”.
Dicha gestión implica usar la tecnología para agilizar los procesos con el paciente. “En esa línea, no se trata solo de digitalizar procesos, sino de generar inteligencia sanitaria: identificar grupos de riesgo, anticipar complicaciones y diseñar intervenciones oportunas basadas en evidencia”, detalla la doctora.
Asimismo, estas herramientas facilitan la comunicación remota con profesionales de la salud, permitiendo ajustes oportunos en el tratamiento y reduciendo la necesidad de consultas de urgencia. En un contexto como el chileno, donde persisten brechas en el control del asma, la incorporación de soluciones digitales aparece como un complemento clave para fortalecer la educación del paciente, promover el autocuidado y avanzar hacia un manejo más preventivo y personalizado de la enfermedad.
Fuente: We Comunicaciones.