Santiago, junio de 2026.– El Cyber Day -que se realizará desde el 1 al 3 de junio- es una de las jornadas de venta online más esperadas por los chilenos. Edición tras edición, crece no solo el número de empresas participantes, sino también el de usuarios y el volumen de ventas, que en 2025 alcanzaron los US$520 millones con casi 6 millones de transacciones a lo largo de tres días.
El auge del comercio electrónico durante estas fechas multiplica exponencialmente el volumen de transacciones respecto a una jornada habitual, lo que exige a las empresas fortalecer sus infraestructuras tecnológicas para proteger los datos y el dinero de los usuarios, al tiempo que garantizan una experiencia de compra ágil y sin fricciones.
Pero, ¿qué tan preparados están los sistemas en Chile para este tipo de acontecimientos? Si bien, una parte importante de las empresas se han anticipado incorporando infraestructuras certificadas, mecanismos de prevención de fraude en tiempo real y proveedores tecnológicos capaces de escalar sin comprometer la seguridad de los datos; existe una fracción relevante del sector que todavía tiene mucho camino por recorrer.
Uno de los actores dedicados a la modernización de los sistemas de pago es Pomelo, la plataforma de infraestructura financiera modular que permite a bancos, fintechs y empresas de cualquier industria lanzar y escalar soluciones de pago con una única integración. Desde la empresa subrayan la importancia de que las organizaciones inviertan en tecnología robusta para garantizar experiencias de pago fluidas.
“Chile tiene una alta penetración de pagos digitales, un ecosistema fintech en crecimiento y usuarios digitales activos. Esto lo convierte en un mercado ideal para modernizar la infraestructura de pagos y lanzar nuevos productos financieros”, asegura Santiago Witis, Country Manager de Chile en Pomelo.
Y advierte: “A pesar de que una gran parte de la infraestructura del sistema de procesamiento de tarjetas no se ha modernizado completamente -con tecnología de más de 30 años de antiguedad- hoy se está avanzando en esa dirección . Esto es fundamental para que la experiencia de uso sea óptima, pues permite incorporar funcionalidades clave como autenticación para dar mayor seguridad, la emisión de tarjetas virtuales, la integración con wallets o la tokenización”.
Una tecnología que hace invisible la seguridad
Precisamente, una de las innovaciones que mayor impacto tiene en eventos de alta demanda como el Cyber Day es la tokenización. Más allá de habilitar pagos en wallets como Apple Pay o Google Pay, la tokenización es una capa de infraestructura que reemplaza los datos sensibles de la tarjeta por un identificador único —un token— que no tiene valor fuera del ecosistema de pagos autorizado. Así, cada transacción digital viaja protegida desde el origen, sin exponer datos sensibles de la tarjeta, ni en el comercio ni en el procesador. Para las empresas, esto se traduce en seguridad por diseño, mayor tasa de aprobación en canales digitales y una experiencia de compra más rápida y con menos fricción.
En este contexto, Pomelo trabaja activamente en la modernización del ecosistema de pagos en Chile, mercado donde, según un reporte del Payments and Commerce Market Intelligence (PCMI), el 80% de las compras online se efectúan con tarjetas. La compañía ofrece una solución modular de Tokenización as a Service que se integra vía API de forma directa sobre la infraestructura existente, sin necesidad de migrar de procesador. Esta tecnología protege las transacciones reemplazando los datos sensibles de las tarjetas por identificadores digitales únicos, lo que no solo reduce drásticamente el riesgo de brechas de seguridad, sino que también agiliza los pagos en línea y habilita el uso de billeteras digitales como Apple Pay y Google Pay. Pero su valor va más allá de la seguridad: la infraestructura tokenizada es también la base sobre la que se construyen las funcionalidades de pagos del futuro, desde aplicaciones de inteligencia artificial hasta los llamados pagos agénticos, donde agentes autónomos ejecutan transacciones de compra en nombre del usuario.
Como señalan desde Pomelo: “La industria ya no evalúa si tokenizar o no, sino qué construye sobre la tokenización”. Gracias a su arquitectura API-first, bancos y fintechs pueden integrar esta capa de seguridad de forma ágil y sin fricciones operativas, modernizando así la infraestructura de pagos del país.
Fuente: Parla.