Expertos advierten sobre la necesidad de verificar autorización sanitaria, experiencia médica y condiciones clínicas antes de someterse a este tipo de intervenciones.
Febrero de 2026.- El interés por los procedimientos estéticos ha crecido de manera sostenida en los últimos años, impulsado por cambios socioculturales y por una oferta cada vez más amplia y accesible. Sin embargo, este escenario también ha abierto espacio a prácticas que no siempre cumplen con los estándares mínimos de seguridad, especialmente cuando las cirugías se realizan en centros que no cuentan con la debida autorización sanitaria.
Este contexto ha puesto en el centro la necesidad de comprender que las cirugías estéticas forman parte de las prestaciones de salud y, como tales, requieren condiciones clínicas adecuadas, equipos especializados y estándares de seguridad que solo pueden garantizarse en centros debidamente preparados y autorizados para realizarlas.
En Chile, el funcionamiento de una clínica está sujeto a la autorización de la Seremi de Salud, organismo que verifica el cumplimiento de requisitos sanitarios, de infraestructura, equipamiento clínico y dotación profesional, con el objetivo de resguardar la seguridad de los pacientes.
“Más allá del resultado estético, toda cirugía implica anestesia, control del dolor, manejo de infecciones y capacidad de respuesta ante eventos adversos. El permiso que entrega la autoridad sanitaria es la única forma de asegurar que existen las condiciones clínicas necesarias para resguardar la seguridad del paciente”, señala el doctor Samuel Rico, Cirujano Abdominoplastia de Cordillera Interclínica.
Elegir bien
Acudir a una clínica o centro de salud que cuente con autorización sanitaria no es un trámite administrativo ni un sello simbólico. Se trata de un proceso riguroso que evalúa la infraestructura, el equipamiento, los protocolos clínicos, la formación de los equipos y la seguridad del paciente en todas las etapas del proceso quirúrgico, incluido el seguimiento posterior.
“Realizarse una cirugía estética en un centro formal permite contar con respaldo médico ante cualquier eventualidad, acceso a pabellones habilitados, unidades de apoyo clínico y equipos preparados para actuar frente a emergencias. La seguridad no siempre se ve, pero se nota cuando falta”, sostiene el doctor Rico.
A medida que se masifica el interés por los procedimientos estéticos, surge también una tendencia preocupante: elegir el lugar o al profesional principalmente por el precio. Promociones atractivas o valores significativamente más bajos que el promedio pueden esconder carencias críticas en infraestructura, equipamiento o en la especialización del equipo de salud.
“En salud, optar solo por el costo es un grave error. El precio no puede ser el factor decisivo cuando lo que está en juego es el bienestar físico y la vida de una persona, ya que una cirugía realizada sin estándares puede generar complicaciones que luego requieren tratamientos mucho más complejos y prolongados”, enfatiza el especialista.
Preocupación en zona de frontera
En el norte de Chile, esta advertencia cobra especial relevancia. En Arica, según explica el doctor Carlos Carabeo Denis, Cirujano de San José Interclínica, se ha identificado la llegada de pacientes que cruzan la frontera para someterse a procedimientos estéticos, en contextos donde no siempre es posible contar con información suficiente sobre los controles sanitarios, la fiscalización ni las condiciones en que se realizan estas intervenciones.
“Existen casos de personas que optan por realizarse procedimientos fuera del país sin contar con claridad sobre el respaldo médico, técnico y de infraestructura disponible, lo que en algunos casos deriva en complicaciones que requieren importantes esfuerzos clínicos para restablecer la salud del paciente”, señala.
El especialista añade que estas situaciones representan desafíos relevantes para el manejo médico, ya que corregir errores o tratar complicaciones suele ser considerablemente más complejo que el procedimiento original por el cual el paciente consultó en un inicio: “No se trata solo de un resultado estético insatisfactorio, sino de cuadros que pueden comprometer la salud general del paciente y que requieren tratamientos más invasivos, prolongados y de mayor riesgo”, asevera.
Por ello, el llamado es a informarse adecuadamente, verificar la autenticidad de la documentación de las clínicas y de los profesionales que realizan los procedimientos, conocer la experiencia del equipo médico “y entender que una cirugía estética es una decisión de salud que debe tomarse con responsabilidad y conciencia”, puntualiza el doctor Carlos Carabeo Denis, Cirujano de San José Interclínica.
Fuente: Impronta