· Con el proyecto E-Beetle, un grupo de académicos y estudiantes UTEM busca convertir un vehículo clásico de más de seis décadas en un actualizado cero emisiones, cumpliendo las nuevas exigencias para la reconversión de automóviles a combustión en Chile. Estudiantes de tres ingenierías, académicos de una Facultad y especialistas de la industria buscan variadas maneras de lograr el objetivo.
¿Qué pasa cuando un Volkswagen Escarabajo de 1963 se encuentra con la electromovilidad? Esa es la pregunta que busca responder el proyecto E-Beetle, iniciativa del Laboratorio de Energía y Automoción Experimental (LEAX) de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), que trabaja en la transformación de este automóvil clásico en un vehículo eléctrico.
El desafío adquiere especial relevancia ante el nuevo escenario regulatorio chileno para la reconversión de vehículos a combustión en eléctricos. “El objetivo central no es sólo que el auto funcione, sino que cumpla con todas las regulaciones, obtenga sus papeles al día y apruebe la revisión técnica”, explica Gonzalo Pacheco, fundador de Movener y propietario del vehículo.
El proyecto reúne a estudiantes de Ingeniería Civil en Mecánica, Ingeniería Civil Electrónica e Ingeniería en Informática, junto a tituladas y titulados, bajo la conducción académica de Sebastián Tolvett Caro, del Departamento de Mecánica de la Facultad de Ingeniería. El equipo deberá resolver desafíos de electrónica de potencia, integración de componentes, diseño y adaptación de un chasis con más de 60 años de antigüedad.
“Hay harto desafío en electrónica de potencia, diseño y en pensar fuera de la caja. Por ejemplo, dónde colocar los conectores. Las y los estudiantes están en una fase muy creativa de su carrera y espero que nos sorprendan a nivel técnico”, señala Pacheco.
La iniciativa también busca ir más allá del prototipo. Para Tolvett, el E-Beetle representa una oportunidad de avanzar desde la experimentación académica hacia una aplicación con potencial de replicación.
“El atractivo de este proyecto es que puede convertirse en una empresa que después transforme vehículos, generando spin-offs de la Facultad. La idea es que las y los estudiantes puedan desarrollar esto a nivel profesional y aceleren la electromovilidad en el país”, sostiene.
El proyecto, que estima contar con el E-Beetle operativo a fin de año, no sólo se trata de darle una segunda vida a un Volkswagen Escarabajo de 1963. La experiencia busca demostrar que la reconversión eléctrica puede abrir una segunda vida para vehículos existentes y, al mismo tiempo, formar profesionales para los nuevos desafíos de la movilidad sustentable en Chile.
Fuente: Vital Comunicaciones.