· Mientras se prevé un ajuste de la estrategia de la industria ante el alza de la UF o congelamiento del IVA, este segmento va al alza como comprador de primera vivienda.
El mercado inmobiliario enfrenta un 2026 marcado por la prudencia. Según reportes recientes del sector, el alza en los costos de financiamiento ha generado una brecha entre los ingresos por arriendo y el costo de los dividendos en comunas clave, especialmente de la Región Metropolitana, obligando a los inversionistas a reevaluar sus estrategias de rentabilidad.
Sin embargo, frente a este escenario, hay un grupo que surge como una tendencia esperanzadora: la llamada Generación Z, que ha tomado un rol protagónico en la adquisición de activos habitacionales. A principios de este año, la consultora Transsa ya lo anunciaba: según datos analizados sobre el comportamiento de cotizantes inmobiliarios del último trimestre 2025, las ventas a Sub30 crecieron un 13% respecto al año anterior. ¿Qué los diferencia? No se trata de inversionistas especulativos u “hormigas”, sino de compradores de primera vivienda que buscan estabilidad.
Este fenómeno se explicaría por una combinación de factores. Por un lado, la mayor disponibilidad de beneficios estatales y subsidios a la tasa hipotecaria ha permitido que los jóvenes accedan al mercado crediticio con condiciones más favorables, pero además este segmento ha desplazado su interés desde la rentabilidad de corto plazo hacia la seguridad habitacional de largo plazo.
“Si bien es cierto que el sector enfrenta un ajuste en la rentabilidad de los arriendos, estamos siendo testigos de un cambio en la motivación de compra. La Generación Z no está mirando la propiedad bajo la lógica del retorno inmediato, sino como una inversión de valor y una decisión de vida madura”, señala Jocelyn Meneses, gerente comercial de inmobiliaria Echeverría Izquierdo. “Este dinamismo refuerza la necesidad de mantener un portafolio de proyectos que no solo cumplan con estándares constructivos, sino que también ofrezcan una propuesta de valor clara y accesible para quienes hoy lideran la reactivación de la demanda habitacional en la capital. En el caso de nuestra inmobiliaria, los compradores de la llamada Generación Z representan un 29%, con una marcada preferencia por departamentos en comunas de gran conectividad, como Ñuñoa y La Florida”, explica.
La ejecutiva agrega que este segmento está siendo estratégico; aprovechan las nuevas condiciones de financiamiento y los incentivos estatales actuales para asegurar una propiedad, “lo cual es una señal clara de que el mercado tiene fundamentos sólidos más allá de la coyuntura financiera”.
El análisis del sector sugiere que el mercado se encuentra en un punto de inflexión. Mientras el inversionista tradicional se vuelve más cauteloso, los jóvenes compradores están capitalizando el momento, apoyados por una mayor oferta de herramientas -especialmente online y de IA- de comparación financiera, y una oferta inmobiliaria que se ha ajustado a las necesidades de conectividad y eficiencia urbana.
Fuente: Panisello.