Colegio de Matronas y Matrones rechaza reacción de isapres frente al término de preexistencias de embarazo

  • «Este es el más claro ejemplo de cómo algunos sectores pretenden satanizar la maternidad», dijo la presidenta del gremio, Anita Román.

Santiago, 20 de noviembre de 2014.- La presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de Chile, Anita Román, rechazó enérgicamente la reacción de la Asociación de Isapres frente al anuncio del Gobierno de eliminar la preexistencia del embarazo para el acceso al sistema de salud privado, luego que la entidad informara sobre un eventual aumento en los costos y baja en las coberturas para los partos.

«Realmente indigna que las isapres reporten este 2014 las ganancias más altas en nueve años, con más de 40 mil millones de pesos sólo en el primer semestre, pero no son capaces de expresar empatía frente a un anuncio que pone fin a años de discriminación arbitraria a la mujer. El embarazo no es una enfermedad, y como tal no puede considerarse una preexistencia», dijo la dirigenta.

Román agregó que «en reiteradas oportunidades hemos dicho que en Chile existe una cultura de ‘satanizar’ la maternidad, de convertirla en algo negativo en vez de positivo. Pues bien, este es el más claro ejemplo de cómo algunos sectores pretenden satanizar la maternidad, porque hasta el momento sólo hemos visto quejas y lamentos de quienes defienden el actual modelo de salud».

Por lo mismo, hizo un llamado a otras organizaciones gremiales y de la sociedad civil a manifestarse a favor de la medida, y a rechazar las amenazas del empresariado detrás de las isapres. «Tenemos que seguir avanzando en mayor igualdad en el acceso de la salud y terminar con otras aberraciones que aún persisten con las isapres, como el castigo que sufren las mujeres en su edad fértil», agregó la presidenta del Colegio de Matronas y Matrones.

Asimismo, Anita Román hizo un llamado al Gobierno a «otorgarle más roles fiscalizadores a la Superintendencia de Salud y a no dejarse amedrentar por quienes gozan de ganancias millonarias, pero son incapaces de darle dignidad a un sistema de atención sanitaria que cada día más requiere más equidad».