- Pantone eligió “Cloud Dancer” como Color del Año 2026: un blanco sereno y versátil que ilumina, amplía y equilibra los espacios. Expertos de IKEA Chile y la Asociación de Diseño e Interiorismo de Chile (AdDI) comparten claves para incorporarlo en el living y combinarlo con texturas, madera, plantas y acentos de temporada.
Santiago, enero 2026.- En rutinas cada vez más llenas de estímulos, el blanco de ha transformado en un color de descanso. Pantone, fuera de todo pronóstico, eligió precisamente el blanco “Cloud Dancer” como su color del año 2026, que definieron como “un blanco sublime que sirve como símbolo de influencia calmante en una sociedad que redescubre el valor de la reflexión calmada. Un blanco ondulante impregnado de serenidad, fomenta la verdadera relajación y la concentración, permitiendo que la mente divague y la creatividad respire, dando espacio a la innovación”.
Lejos de significar una ausencia de color, el blanco se consolida como un tono versátil y permanente de la decoración, siendo capaz de adaptarse a estilos, estaciones y necesidades cambiantes. Además, hace los espacios habitables: ilumina, amplía, equilibra y ofrece una base que permite personalizar sin sobrecargar.
Para Ignacia Salas, interiorista miembro de AdDI Chile y fundadora de Renovare, esta consolidación del blanco se explica también por el cambio en las tendencias cromáticas actuales. “La tendencia actual se inclina hacia los colores ‘earthy’ o tonos tierra y marrones, alejándose de los grises fríos y urbanos”, explica. “En este contexto, el blanco cálido funciona como el complemento ideal para iluminar y resaltar esta nueva paleta. Cloud Dancer es un tono medio beige, no un blanco polar radiante, y cambia mucho según la hora del día: por la mañana se ve fresco y por la tarde, con la luz del atardecer, se vuelve casi dorado. Esa capacidad de mutar es lo que hoy se busca para que una casa no se sienta estática o artificial”.
Julia Becerra, directora de diseño para IKEA Chile y Colombia, explica que desde la marca sueca trabajan arduamente no sólo por conocer las necesidades de las personas, sino también sus gustos, y destacó que “los chilenos eligen y privilegian en sus decoraciones el blanco, el negro o colores neutros, como opciones base para sus espacios. Esto les permite ir combinando con otros colores más intensos, dependiendo de los gustos de temporada o de la familia”.
Para ayudar a combinar el color del año 2026 en los distintos espacios, los expertos de IKEA y AdDI entregaron una serie de recomendaciones:
- Combina “blancos distintos” para crear profundidad: El blanco funciona mejor cuando no se usa como un solo tono uniforme. En un living, mezcla un blanco mate en muros, un blanco cálido en textiles (cortinas, cojines) y un blanco más luminoso en objetos (cerámica, lámparas). Esa variación sutil evita que el espacio se vea plano y suma una sensación sofisticada y natural.
- Suma textura: el blanco se siente, no solo se ve: Para que el blanco se vea acogedor, necesitas texturas que aporten volumen. Lino, algodón lavado, bouclé, lana, yute o cerámica mate hacen que un living blanco se vuelva cálido. La regla es simple: si el color es neutro, la riqueza está en la materialidad. En ese sentido, Ignacia Salas enfatiza que “la clave es incorporar textura al blanco. Una tela con tejido y relieve aporta una sensación muy distinta a una lisa. Lo mismo ocurre con las paredes: un muro blanco con textura de arena o cementicia ofrece una profundidad única al reflejar pequeñas sombras, lo que evita que el espacio se sienta impersonal”.
- Equilibra con madera: el aliado más seguro: El blanco combina de forma natural con madera clara o tonos miel, muy afines a hogares chilenos donde se busca calidez. Una mesa de centro, repisas, una lámpara o marcos en madera funcionan como contraste suave, aportan “hogar” y ayudan a que el blanco no se sienta frío.
- Agrega verde natural: En un living blanco, las plantas se convierten en acento inmediato. El verde aporta frescura, movimiento y una sensación de bienestar que equilibra la neutralidad. Una planta de piso o un grupo de plantas pequeñas puede hacer que el blanco se vea más vivo.
- Elige un color acento que puedas cambiar por temporada: El blanco es ideal porque permite incorporar color sin comprometer el estilo general. Para un living, basta con sumar cojines o una manta en un acento (terracota, verde oliva, azul profundo o mostaza) y repetirlo en un detalle (un libro, un jarrón, una lámina). Así el espacio se renueva sin grandes cambios.
Fuente: Feedback