● La iniciativa, impulsada por Fundación Estrella del Sur, Fundación Patio Vivo y el
SLEP de Barrancas, transformará el patio de la Escuela Millahue en un paisaje de
aprendizaje con sombra, naturaleza y espacios pedagógicos, anticipándose a las
altas temperaturas del próximo año escolar.
Enero 2026.- Las olas de calor ya no son un fenómeno excepcional en Santiago. En los
últimos veranos, comunas como Cerro Navia han enfrentado temperaturas más altas y
sostenidas, con escaso acceso a áreas verdes y sombra. Frente a este escenario, en el
marco de Barrios por el Clima y con el objetivo de llegar preparados al inicio del año
escolar, Fundación Patio Vivo, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de
Barrancas y Fundación Estrella del Sur iniciaron en enero la construcción de un refugio
climático escolar en la Escuela Millahue de Cerro Navia.
Según antecedentes de la iniciativa Barrios por el Clima, Cerro Navia, junto a comunas
como El Bosque, Lo Espejo, San Ramón, La Granja y Renca, se encuentra entre los
territorios más vulnerables de la capital frente al aumento de las temperaturas, debido a la
falta de cobertura vegetal y espacios verdes. En ese contexto, el proyecto busca
transformar el patio escolar en un paisaje de aprendizaje que combine naturaleza, juego,
movimiento y educación, mejorando las condiciones de bienestar y aprendizaje de niñas y
niños.
La iniciativa beneficiará directamente a estudiantes de 1° y 2° básico y contempla la
creación de un bosque nativo, una zona de frutales con maceteros, hierbas medicinales,
flores y arbustos, además de un espacio de sombra con mobiliario, diseñado tanto para el
recreo como para actividades pedagógicas. Todo el diseño apunta a reducir la exposición
al calor, fomentar el juego activo y ofrecer un entorno más saludable durante los meses
críticos del año.
Desde Fundación Patio Vivo, su cofundadora Ángela Ibáñez enfatizó el carácter
preventivo del proyecto. “Sabemos que las altas temperaturas afectan directamente la
concentración, el bienestar y la experiencia escolar. Por eso es clave, a partir de
soluciones basadas en la naturaleza, generar las condiciones para que al inicio del año
escolar los niños y niñas cuenten con espacios que los protejan del calor y, al mismo
tiempo, potencien el juego y el aprendizaje a través del contacto cotidiano con la
naturaleza”, señaló.
Por su parte, Isabel Guzmán, directora ejecutiva de Fundación Estrella del Sur, destacó
que “este patio de aprendizaje está concebido como un refugio climático que responde a
una urgencia real. Su diseño promueve la atención, el movimiento y la experiencia
sensorial, reintroduciendo la naturaleza como parte fundamental de la vida escolar,
especialmente en contextos urbanos altamente expuestos al calor”.
“Agradecemos la oportunidad que entregan Patio Vivo y Estrella del Sur de apoyar la
mejora de los espacios educativos, en este caso el patio de nuestra escuela Millahue.
Como Servicio Local, siempre ha sido nuestra prioridad entregar las condiciones
necesarias para que nuestros estudiantes se desarrollen en espacios inclusivos, sanos y
seguros, por lo que este apoyo es fundamental para que ellos dispongan de un espacio
renovado en donde no sólo se diviertan, sino que también, desarrollen sus capacidades
físicas y una sana convivencia”, agregó Patricio Canales Ríos, Director Ejecutivo del
Servicio Local de Educación Pública Barrancas.
Beneficios que impactan
Con más de diez años de experiencia, Fundación Patio Vivo ha desarrollado más de 100
proyectos a lo largo del país, con resultados concretos en el desarrollo integral de los
estudiantes. Los paisajes de aprendizaje han permitido reducir el sedentarismo hasta en
un 36%, aumentar en un 46% la interacción de género y potenciar el juego libre, que en
algunos establecimientos ha crecido hasta en un 90%. Asimismo, el juego en contacto
con la naturaleza ha pasado de un 9% a un 46% tras la implementación de estos
espacios.
En un escenario marcado por el cambio climático, este proyecto busca anticiparse a las
condiciones del próximo año escolar y demostrar que las escuelas pueden convertirse en
espacios clave de adaptación, cuidado y bienestar frente al calor extremo.
Fuente: 360comunicaciones.