Señor director:
La biotecnología es parte de la vida cotidiana. Está presente en vacunas, diagnósticos médicos, tratamientos innovadores y en el desarrollo de cultivos capaces de enfrentar condiciones ambientales cada vez más exigentes. Su principal fortaleza es que integra disciplinas como la biología, genética, química, ingeniería y la informática para ofrecer soluciones concretas a problemas complejos.
Sin embargo, la discusión pública sobre esta materia suele quedar atrapada entre expectativas desmedidas y temores infundados. Los avances científicos, por sí solos, no transforman sociedades. Para que el conocimiento genere impacto real se requiere inversión sostenida, políticas públicas que promuevan la innovación y una ciudadanía informada capaz de comprender el valor estratégico de la ciencia.
Chile enfrenta una oportunidad significativa. Nos encontramos en un contexto marcado por la crisis hídrica, el cambio climático y la necesidad de diversificar su matriz productiva, la biotecnología puede convertirse en una herramienta clave para impulsar soluciones de alto impacto. No obstante, la investigación científica sigue enfrentando brechas de financiamiento, desarrollo e, incluso, de conocimiento en el espacio público sobre sus alcances.
El debate no debería centrarse en si debemos avanzar científicamente, sino que en cómo hacerlo de manera responsable y con visión de futuro. Como país deberíamos cuestionarnos si queremos construir ese futuro desde el conocimiento o limitarnos a depender de los avances desarrollados por otros.
Doctora Tamara Bruna Larenas
Investigadora Centro de Investigación Austral Biotech
Universidad Santo Tomás
Embajadora Proyecto InES Género UST
Fuente: Simplicity.