Señor director:
El reciente aumento de despidos por “necesidad de la empresa” exige una mirada crítica. Esta causal es la más invocada por los empleadores en Chile para terminar contratos, pero no siempre refleja la verdadera razón del despido. En muchos casos, se utiliza para ocultar otros motivos, que son ajenos a la causal invocada y al ordenamiento jurídico laboral, en general.
Ante esta situación, es importante que los trabajadores sepan que no están obligados a aceptar sin cuestionar la causal invocada. Una herramienta concreta es firmar el finiquito con reserva de acciones y derechos, lo que permite posteriormente acudir a los tribunales para que un juez determine si el despido estuvo justificado. En este escenario, corresponde al empleador acreditar la existencia real de la necesidad de la empresa; de hecho, la contratación inmediata de otra persona para el mismo puesto puede ser indicio de que la causal no existía.
Si un juez declara un despido injustificado, el trabajador puede acceder a recargos sobre los años de servicio, junto con otras prestaciones, resguardando sus derechos frente a prácticas que buscan disfrazar la verdadera motivación detrás del despido.
Matías Espinoza, socio área laboral GrupoDefensa.cl
Fuente: Simplicity