● Doña Carne comparte recomendaciones prácticas para disfrutar la carne de forma segura
durante los meses de altas temperaturas, poniendo el foco en una correcta planificación de
compras, tiempos de traslado y cuidados en casa para mantener la cadena de frío.
Enero, 2026.- Durante el verano, las altas temperaturas invitan a panoramas al aire libre
y a organizar mejor las compras de alimentos. En ese contexto, el manejo adecuado de los
productos cárnicos cobra especial relevancia para asegurar su calidad y seguridad, desde
el momento de la compra hasta su preparación en casa.
Álvaro Martínez, Gerente Comercial de Doña Carne, explica que “con simples medidas es
posible conservar en buen estado la carne incluso en días de calor. Lo importante es
planificar bien los traslados, reducir los tiempos fuera del frío y mantener buenas
prácticas al llegar al hogar”.
Planificación y traslado: el primer paso del cuidado
Uno de los principales consejos es considerar los tiempos de traslado desde el punto de
compra al hogar. Idealmente, la carne no debería permanecer más de dos horas fuera de
refrigeración, y ese tiempo disminuye a cerca de una hora o menos cuando las
temperaturas superan los 30°C.
Por lo mismo, se recomienda llevar siempre una unidad de frío o cooler térmico,
especialmente en compras grandes, viajes o paseos. “Usar bolsas térmicas con hielo ayuda
a mantener la temperatura adecuada y a proteger la carne durante el traslado”, señala
Martínez.
Mantener la cadena de frío
Una vez en el hogar, se debe congelar o refrigerar la carne de inmediato, evitando dejarla
sobre mesones o a temperatura ambiente. También se sugiere ubicarla en los sectores más
fríos del refrigerador y respetar las indicaciones de conservación.
Antes de cocinar, observar el producto sigue siendo una buena práctica. Un color natural,
es decir, rojo brillante en carnes rojas o rosado claro en aves, un olor neutro, sin notas
ácidas ni desagradables, y una textura firme al tacto son señales de que la carne se ha
conservado correctamente. “Cuando la cadena de frío se respeta, la carne mantiene sus
características y se puede disfrutar con tranquilidad”, agrega el ejecutivo de Doña Carne.
Cuando desechar un producto es la opción más segura
A pesar de todos los cuidados que se puedan tener, existen situaciones en las que la única
medida responsable es desechar la carne: envases inflados, líquidos con olor desagradable
en el empaque, cambios evidentes de color u olor, o dudas sobre el tiempo que el
producto estuvo expuesto al calor.
Martínez concluye que “en verano, la regla es clara, y es que ante la duda es mejor no
consumir. Prevenir una intoxicación alimentaria es siempre más importante que intentar
salvar un producto”.
Para asegurar la calidad y recibir orientación especializada, las personas pueden encontrar
una gran variedad de cortes en los locales de Doña Carne a lo largo del país, así como
también en su sitio web, que cuenta con despacho en la Región Metropolitana, de
Valparaíso y con envío express en Talca.
Fuente: E-press.