- Especialistas recomiendan comenzar de manera progresiva, priorizando la constancia por sobre la intensidad.
En medio de un escenario donde el bienestar emocional de los chilenos continúa deteriorándose, el ejercicio físico se consolida como una de las herramientas más efectivas y accesibles para mejorar la salud mental y enfrentar la desmotivación diaria.
Según el último estudio de Cadem, un 56% de las personas en Chile declara experimentar emociones negativas como estrés, ansiedad o frustración, reflejando una creciente preocupación por la salud mental en el país. A esto se suma información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indica que la actividad física regular puede reducir entre un 20% y un 30% el riesgo de depresión y contribuir significativamente al bienestar emocional.
En este contexto, especialistas destacan el rol clave del movimiento no solo para mejorar la condición física, sino también para recuperar energía, motivación y equilibrio emocional, especialmente en períodos donde las personas sienten cansancio mental, apatía o falta de ganas para enfrentar la rutina.
“La actividad física es una herramienta terapéutica muy potente. No solo ayuda a reducir el estrés, sino que también mejora el estado de ánimo, regula el sueño y contribuye a disminuir síntomas de ansiedad y depresión. Además, cuando las personas incorporan movimiento en su rutina, comienzan a sentir mayor energía, motivación y sensación de logro, lo que impacta positivamente en su bienestar general”, explica Cristóbal Toledo, psicólogo deportivo de Sportlife.
La falta de motivación puede estar relacionada con altos niveles de estrés, exceso de trabajo, sedentarismo, mala calidad del sueño e incluso con la sensación de monotonía en el día a día. Frente a esto, expertos aseguran que el ejercicio físico puede transformarse en una herramienta concreta para romper ese ciclo, ya que ayuda a activar el cuerpo y la mente, mejorar la concentración y recuperar hábitos saludables.
“Muchas veces las personas creen que deben sentirse motivadas para comenzar a entrenar, cuando en realidad ocurre al revés: el movimiento genera motivación. Incorporar pequeñas acciones, como caminar, asistir a una clase grupal o entrenar acompañado, puede producir cambios importantes en el ánimo y en la disposición diaria”, agrega Toledo.
Diversos estudios también han demostrado que realizar actividad física de manera constante favorece la liberación de endorfinas y serotonina, conocidas como las “hormonas del bienestar”, las que ayudan a mejorar el estado de ánimo y disminuir la sensación de agotamiento mental. Asimismo, mantener una rutina activa puede potenciar la autoestima, aumentar la sensación de productividad y favorecer un descanso más reparador.
EJERCITAR PROGRESIVAMENTE
Desde Sportlife recomiendan comenzar de manera progresiva, priorizando la constancia por sobre la intensidad. En ese sentido, sugieren realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de actividad intensa a la semana, además de optar por actividades motivantes como clases grupales, entrenamiento acompañado o ejercicios al aire libre.
Además, señalan que generar pequeños cambios en la rutina puede marcar una gran diferencia en el estado de ánimo. Incorporar pausas activas durante el día, caminar algunos minutos, retomar actividades deportivas que antes generaban disfrute o entrenar acompañado son acciones que ayudan a recuperar la motivación de manera gradual. La clave está en entender el ejercicio como un espacio de bienestar personal y no como una obligación asociada únicamente a objetivos físicos o estéticos.
“El ejercicio no debe verse como una obligación, sino como un espacio personal de bienestar y desconexión. Hoy más que nunca, es importante entender que cuidar la salud mental también pasa por el movimiento y por generar hábitos que nos hagan sentir mejor física y emocionalmente”, concluye Toledo.
Fuente: Panisello.