- El seminario contó con la participación del subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler; el presidente de la Asociación de Aseguradores de Chile, Alejandro Alzérreca; y el exdirector de la Agencia Vasca de Protección de Datos, Iñaki Pariente de Prada, entre otros especialistas. o Durante el encuentro se abordó la necesidad de contar con reglas claras para evaluar riesgos, determinar primas y prevenir el fraude, compatibilizando estas actividades con la protección de los datos personales.
23 de octubre de 2026.– La Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), junto con la Academia de Derecho Civil de la Universidad Diego Portales (UDP) y la Fundación Fernando Fueyo realizaron el seminario “Desafíos Regulatorios: ¿Cómo armonizar los datos personales y los seguros?”, que reunió a autoridades, expertos nacionales e internacionales y representantes de la industria para analizar las implicancias de la nueva Ley de Protección de Datos Personales para la actividad aseguradora.
La jornada fue inaugurada por el subsecretario de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Karlfranz Koehler, quien planteó la necesidad de revisar si las habilitaciones legales existentes son suficientes para el tratamiento de datos en la actividad aseguradora.
“Cada exigencia, aún cuando persiga una finalidad legítima, se suma a las anteriores, lo que genera costos de cumplimiento que inciden mucho en la gestión, en el cumplimiento y, sobre todo, tienen un impacto en actores, como son las empresas de menor tamaño. Una buena regulación debe considerar los efectos acumulados para asegurar que las obligaciones sean proporcionales y que su implementación contemple una normativa que sea adecuada”, explicó el subsecretario.
Por su parte, el presidente de la Asociación, Alejandro Alzérreca, señaló que la industria aseguradora enfrenta un desafío concreto y urgente con la entrada en vigencia, el 1 de diciembre de este año, de la Ley 21.719, que reforma la Ley N°19.628 sobre protección de la vida privada.
“El seguro descansa en la mutualización del riesgo, es decir, paraque las primas sean justas y las coberturas sostenibles, la industria necesita entender y valorizar los riesgos que suscriben, y para eso es relevante acceder a datos históricos, estadísticas de siniestros y antecedentes actuariales. Sin esta información, la tarificación técnica se deteriora y las consecuencias recaen sobre los propios asegurados, con primas más altas, menor competencia, menor detección de fraude, más litigiosidad, riesgos para la solvencia del mercado y una exposición sancionatoria que puede alcanzar el 4% de los ingresos anuales de las compañías”.
Alzérreca planteó que uno de los desafíos que supone la implementación del nuevo marco es cómo se articularán sus reglas con las particularidades propias de la actividad aseguradora.
Entre ellas, destacó la derogación de la regla que hoy ampara el tratamiento de datos con fines estadísticos y de tarificación, y no la reemplaza con una habilitación equivalente. Según planteó, esto genera interrogantes sobre la continuidad de tratamientos relevantes para la industria, como el uso de bases de datos compartidas para fines de tarificación, prevención del fraude y colaboración actuarial.
A eso sumó la situación particular de los datos de salud, que según planteó el artículo 16 bis de la ley restringe el tratamiento de datos de salud recolectados en el ámbito de los seguros, lo que tensiona directamente a los seguros de personas —vida y salud— y a coberturas como el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia. Cada uno de estos dos temas se trató en una mesa de conversación.
Por su parte, Iñaki Pariente de Prada, exdirector de la Agencia Vasca de Protección de Datos, destacó las tensiones entre el uso de datos en la industria y la nueva regulación.
“Una de las grandes lecciones de Europa y la aplicación española en materia de datos personales es que tiene que haber una bajada especifica adaptada a la realidad de cada sector económico, y el sector asegurador no es la excepción”.
Fuente: Nexos