- Con el paso de los años, perros y gatos también cambian sus necesidades. Dormir más, moverse distinto o perder interés por algunas actividades puede ser parte del envejecimiento, pero también una señal de que necesitan atención veterinaria.
Santiago, octubre de 2026. Llegaron a la casa como cachorros, crecieron junto a la familia y hoy muchos ya descansan un poco más, se cansan con mayor facilidad o dejaron de hacer cosas que antes eran parte de su rutina. Así como las personas, las mascotas también envejecen y esa etapa trae nuevos cuidados para ayudarlas a mantener una buena calidad de vida.
En el marco del Día Mundial de los Animales, que se conmemoró este 4 de octubre, Paula Cáceres, médico veterinario y brand manager de Salcopets, explica que el primer paso es entender que una mascota senior no necesariamente está enferma.
“Envejecer no significa enfermar. Lo importante es adaptar los cuidados a esta nueva etapa y estar atentos a cambios que muchas veces se atribuyen sólo a la edad, cuando podrían ser señales de un problema de salud”, afirma.
¿Cuándo una mascota entra en la etapa sénior?
No existe una edad única. Depende de la especie, el tamaño y la condición de cada animal. En los perros, la etapa senior suele comenzar alrededor de los 7 años, aunque las razas grandes envejecen antes que las pequeñas. En los gatos, generalmente se considera senior entre los 7 y los 10 años.
Uno de los errores más frecuentes es normalizar ciertos cambios. Si un perro ya no quiere subir escaleras o un gato deja de saltar a sus lugares favoritos, podría tratarse de dolor articular u otra condición que requiere evaluación. Entre las señales que ameritan una consulta veterinaria están:
- Cambios de peso sin una causa aparente.
- Variaciones en el apetito o en el consumo de agua.
- Dificultad para caminar, correr o levantarse.
- Vómitos o diarreas recurrentes.
- Mal aliento persistente.
- Pérdida de visión o audición.
- Cambios marcados de comportamiento o desorientación.
Controles más frecuentes y cuidados en casa
A medida que las mascotas envejecen, los controles preventivos cobran mayor importancia. Mientras una mascota adulta sana debería asistir al veterinario al menos una vez al año a control preventivo, una mascota senior sana necesita controles al menos cada seis meses. Estas visitas permiten realizar exámenes de sangre y orina, evaluación dental y control de peso, lo que facilita detectar enfermedades antes de que aparezcan síntomas evidentes.
La alimentación también debe ajustarse a esta etapa, priorizando el mantenimiento de la masa muscular y un peso saludable. Un error común es mantener la misma cantidad de comida cuando la mascota ya no tiene la misma actividad física que en su etapa joven
En el hogar, pequeños cambios pueden marcar una diferencia: camas de fácil acceso, superficies que no resbalen y, en el caso de los gatos, cajas de arena con bordes bajos ayudan a que se desplacen con mayor comodidad.
¿Y los suplementos?
Los suplementos para el soporte articular, cognitivo o digestivo pueden ser un complemento al cuidado de las mascotas senior, pero no reemplazan una alimentación equilibrada ni un tratamiento indicado por un médico veterinario.
“Que un suplemento sea de venta libre no significa que sea adecuado para todas las mascotas. Si el animal tiene una enfermedad diagnosticada, toma medicamentos o se quiere combinar más de un suplemento, siempre es recomendable consultar con un veterinario”, advierte Cáceres.
La especialista también recuerda que la administración de medicamentos de uso humano, siempre debe ser antes consultada por un médico veterinario, ya que algunos principios activos y excipientes pueden resultar dañinos para ellos.
En farmacias Salcobrand, la categoría Salcopets reúne suplementos de marcas como Vitaniamal, Drag Pharma y Nup Pets. Próximamente también incorporará Vitaminlife Pets, una nueva línea enfocada en la salud y el bienestar de perros y gatos.
Fuente: Parla.