- La desocupación femenina en Chile alcanzó un 10,3%, reflejando una importante brecha en el mercado laboral. En este contexto, las mujeres mayores de 50 años enfrentan desafíos adicionales en la búsqueda de trabajo, como los sesgos etarios y las lagunas laborales, factores que pueden dificultar su reinserción, advierte ManpowerGroup Chile.
Santiago, 5 de octubre de 2026. El mercado laboral chileno atraviesa un momento especialmente exigente. Según las últimas cifras entregadas por el INE, la tasa de desocupación nacional actual de un 9,6%, continúa mostrando una disparidad de género: mientras la desocupación masculina se ubicó en 9,1%, la femenina llegó a 10,3%, un poco más de 1 punto porcentual por sobre los hombres.
En este escenario, las mujeres mayores de 50 años enfrentan un desafío adicional a la hora de buscar empleo: la combinación de sesgos etarios, sobre calificación, patrones de postulación más cautelosos y, en diversos casos, lagunas laborales asociadas a la maternidad o al cuidado de terceros.
“En un mercado cada vez más desafiante, la experiencia, la resiliencia laboral, el criterio y las habilidades blandas de las mujeres senior son capacidades que aportan en gran medida a una organización. Sin embargo, no solo deben enfrentar búsquedas laborales por pérdida de un empleo, sino volver a postular, posterior a un período dedicado al cuidado de la familia. La clave está en que las candidatas puedan comprender que la experiencia, la capacidad de resolver problemas bajo presión y la resiliencia que han desarrollado a lo largo de su vida laboral y personal, son hoy competencias de alto valor”, señala Andrea Gamboa, Gerente People & Culture en ManpowerGroup Chile.
Con el objetivo de potenciar a mujeres de este segmento, ManpowerGroup Chile comparte recomendaciones de sus expertos, para que mujeres mayores de 50 años enfrenten con mayor confianza sus entrevistas laborales y conviertan su experiencia en una ventaja competitiva.
1. Reformula la narrativa profesional
En lugar de listar cargos y años de servicio, se recomienda transformar la trayectoria en historias de impacto medible: qué problema resolviste, qué resultado lograste y qué aprendiste.
Con frecuencia, los reclutadores buscan evidencia concreta de valor, no sólo antigüedad.
2. Actualizar la capacidad de aprender
La disposición a adoptar nuevas herramientas, metodologías y tecnologías es hoy tan relevante como el conocimiento técnico. Mencionar cursos, certificaciones o plataformas de aprendizaje continuo utilizadas recientemente entrega una señal potente de adaptabilidad.
3. Anticipar y preparar con seguridad las preguntas sobre la edad o el último empleo
No se trata de justificarse, sino de mostrar con naturalidad la continuidad de tu desarrollo profesional y la motivación actual para asumir nuevos desafíos. Ensayar pregunta respuesta, hace posible contestar más segura.
4. Cuidar la presencia digital
Se aconseja mantener tanto el CV como el perfil de LinkedIn actualizados, sin errores y alineados a los cargos que son de interés. Ser una candidata activa y visible en plataformas digitales continúa siendo un factor diferenciador, independiente de la edad.
Si tienes tus redes sociales abiertas, como Instagram o X, es recomendable dejarlas solo para tus amigos.
5. Practicar la metodología de entrevistas por competencias
Cada vez más empresas buscan predecir el comportamiento futuro a partir de la experiencia pasada, con preguntas como “¿cuéntame algún conflicto que tuviste que resolver?”. Tener ejemplos concretos preparados, con inicio, desarrollo y resultado, es algo útil.
6. Personalizar cada postulación
Esto es una recomendación general que sirve para todos, incluidas las mujeres +50 cuando se enfrentan a una búsqueda laboral.
Alinear la experiencia con las necesidades específicas de cada empresa y de cada cargo, en lugar de enviar el mismo CV o carta de presentación a todas las ofertas, siempre es estratégico y muestran que el postulante entiende los desafíos de la oferta.
Lagunas laborales en mujeres
De acuerdo con información de ManpowerGroup Chile las habilidades blandas más asociadas a la maternidad y destacadas en un ámbito laboral son la capacidad de “resolver dificultades” (45%), el “multitasking” (25%) y la “resiliencia” (20%). Se trata de competencias directamente relevantes para cualquier entrevista laboral, especialmente cuando una candidata debe explicar un período fuera del mercado formal.
En esta misma línea, para mujeres que busquen retomar y ser parte del mercado laboral se recomienda no ver esto como una falencia, sino hablar de a lo que se destinó dicho período, por ejemplo, al cuidado de hijos u otros familiares, con seguridad y conectarlo con habilidades concretas: gestión de múltiples prioridades, toma de decisiones bajo presión, entre otras.
Por otro lado, es común que las mujeres postulen únicamente a cargos donde cumplen el 100% de los requisitos, mientras otros candidatos lo hacen cumpliendo una parte de ellos. Pensando en este patrón de postulación, se aconseja atreverse a postular si cumplen con la mayoría de las competencias clave solicitadas, ya que será el proceso de selección el que determine el nivel de ajuste con la posición.
Para mujeres que han estado un tiempo prolongado fuera del mercado laboral, investigar guías salariales y el mercado antes de una entrevista, permite llegar con un rango de referencia razonable y negociar desde una posición informada, evitando subvalorar la propia experiencia por haber estado fuera.
“A muchas mujeres les toca sentarse frente a un entrevistador después de años alejadas del mundo laboral formal con temores de no ser “una opción fresca” y eso puede pesar. Es importante empoderarse considerando la madurez y entendiendo todo lo que pueden aportar desde esa mirada”, afirma Andrea Gamboa.
Fuente: Vital Comunicaciones