- Contratación efectiva, formalidad y permanencia son las tres variables que, según la compañía especializada en capital humano, permitirán medir el impacto real del plan. Su director general, Aldo Sepúlveda, considera que los incentivos pueden acelerar las contrataciones, pero advierte que la inversión y la actividad económica deberán tomar el relevo para sostener esos puestos.
Santiago, octubre de 2026. Los subsidios contemplados en Chile Despega pueden entregar un impulso relevante a la contratación durante los próximos meses, pero la prueba decisiva será qué ocurre con esos empleos cuando termine el incentivo. Para Talentfinder, empresa especializada en selección y contratación de capital humano, el desafío será pasar de puestos estimulados por una política transitoria a empleos que las empresas puedan sostener por su propia actividad.
“Los $91 mil millones destinados a subsidios constituyen un incentivo muy atractivo para que las empresas contraten. El desafío es que, cuando ese apoyo termine, la inversión y el dinamismo económico ya estén funcionando para sostener esos puestos de trabajo”, señala Aldo Sepúlveda, director general de Talentfinder.
La compañía plantea que el número de puestos creados no será suficiente para evaluar los resultados. A la contratación efectiva se deben sumar otras dos variables: formalidad y permanencia. “No basta con generar oportunidades. Necesitamos que se traduzcan en contratación formal, con protección y continuidad”, sostiene Sepúlveda.
Los primeros meses del plan coincidirán, además, con un ciclo naturalmente intensivo en contratación. En retail y logística, las necesidades que comenzaron con Cyber Monday, para el cual Talentfinder estimó 3.500 vacantes. Luego, continuarán con Navidad, vacaciones de verano y la temporada de regreso al colegio. Según el especialista, la sucesión de estos períodos puede favorecer el empleo durante los próximos meses, pero también obligará a distinguir entre contratación estacional y nuevos puestos asociados al mayor dinamismo económico.
A ese escenario se agrega una transformación en los perfiles demandados. Según Sepúlveda, la automatización y la incorporación de inteligencia artificial están modificando las capacidades que buscan las empresas. “Hoy se necesitan personas más preparadas para trabajar con nuevas tecnologías, pero también con capacidad de adaptación y habilidades blandas”, explica.
Para Talentfinder, por ello, la evaluación no debería limitarse a observar la evolución general del desempleo. La compañía propone seguir cuántas personas son efectivamente contratadas, cuántas acceden a empleos formales y cuántas permanecen seis o doce meses después, distinguiendo además cuánto corresponde al ciclo estacional y cuánto representa empleo adicional.
Durante el último trimestre de 2026 comenzará esa primera prueba, con el despliegue de subsidios, contrataciones estacionales y licitaciones de infraestructura. Pero, estiman, el primer trimestre de 2027 permitirá observar una señal más exigente: si el empleo generado durante la etapa inicial comienza a sostenerse mediante mayor inversión, actividad empresarial y demanda efectiva de trabajadores.
Contacto:
Sebastián Zúñiga Lobos
Tábula Comunicaciones +56 9 9407 4286
Fuente: Tábula Comunicaciones