Cada 18 de septiembre, miles de familias en Chile se movilizan para celebrar las esperadas Fiestas Patrias, una celebración que nos permite reflexionar sobre la prevención y seguridad vial. Según datos de Conaset, el balance de 2025 dejó 29 personas fallecidas en accidentes de tránsito, por debajo de las 38 víctimas fatales del año anterior. Es una señal clara de que la prevención, cuando se toma en serio, funciona.
Sostener esta mejora depende de que sigamos incorporando algunos hábitos simples. Detrás de cada uno de esos casos hay decisiones que se toman antes de subirse al auto: revisar el estado de los neumáticos, los frenos, las luces y el nivel de aceite toma minutos, pero puede ser la diferencia entre un viaje tranquilo y un desperfecto a mitad de carretera. Planificar la ruta con anticipación, conocer el estado del tiempo y considerar paradas de descanso cada dos horas son gestos igual de simples, que cada año más personas están incorporando como parte de su rutina de viaje.
La movilidad responsable se construye así, decisión a decisión: un conductor designado, los límites de velocidad respetados, el cinturón puesto para todos los ocupantes (adelante y atrás). Esa tendencia también la vemos reflejada en nuestra propia experiencia: los casos con resultado de muerte representan hoy menos del 0,2% del total de siniestros que atendemos cada año. Ese antecedente refuerza algo importante: cuando la prevención y el autocuidado se toman en serio, los resultados se notan, tanto en las cifras nacionales como en lo que observamos día a día.
Por eso, más que una recomendación de temporada, la prevención vial debería ser parte fundamental de nuestras vidas. Porque la mejor forma de disfrutar es simple: llegar, y volver, a salvo. Y las cifras del 2025 muestran que, cuando nos lo proponemos, lo estamos logrando cada vez mejor.
Andrés Peña, Jefe de Soluciones de Movilidad y Hábitat de Seguros SURA
Fuente: Parla.