Previo al inicio de Fiestas Patrias, el estudio de IARD, basado en datos del Global Burden of Disease, destaca una caída global de 28% en este indicador entre 2010 y 2024, dando cuenta de avances relevantes en seguridad vial.
Santiago, agosto de 2026. Chile y el mundo muestran avances relevantes en la reducción de las muertes viales asociadas al consumo de bebidas con alcohol. Así lo recoge un informe internacional de IARD (International Alliance for Responsible Drinking), a partir de información del estudio Global Burden of Disease (GBD) del Institute for Health Metrics and Evaluation.
En Chile, la tasa de mortalidad vial atribuible al alcohol disminuyó 13% entre 2010 y 2024, reflejando una evolución favorable durante los últimos catorce años. Esta tendencia se inserta en un avance más amplio a nivel internacional: en el mismo período, este indicador cayó 28% en el mundo, una reducción superior a la registrada en la mortalidad vial por todas las causas, que disminuyó 13%. Los resultados fueron especialmente relevantes en los países de ingresos medios-altos, donde la baja alcanzó 41%, y en los países de altos ingresos, con una caída de 30%.
El informe también entrega un dato relevante sobre la brecha entre percepción y conducta. En Chile, solo un 3% de los encuestados considera socialmente aceptable conducir cuando se puede estar sobre el límite legal de alcohol; sin embargo, un 15% declara haber conducido en esa situación durante el último mes. Los resultados corresponden a la encuesta ESRA III del Instituto Vias, aplicada en 39 países.
“Si bien las cifras muestran una evolución favorable, persiste una brecha importante entre lo que la sociedad rechaza y lo que las personas efectivamente hacen al volante”, afirmó Juan Pablo Solís de Ovando, presidente de Aprocor.
La brecha entre conciencia y conducta: el desafío pendiente
Desde la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas de Chile (Aprocor) valoraron los resultados, aunque advirtieron que todavía existen desafíos relevantes para consolidar esta tendencia.
El propio informe de IARD refuerza ese punto: de los 170 países evaluados por la Organización Mundial de la Salud, solo 47 cuentan con leyes y una fiscalización efectiva para prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol. Por ello, el reporte plantea la necesidad de fortalecer la implementación, el control y la colaboración entre distintos actores.
En la misma línea, Solís de Ovando recalcó que “tanto la evidencia internacional como la nacional confirman la necesidad de seguir profundizando una agenda de consumo responsable, fortaleciendo especialmente la educación, la prevención y la fiscalización entre los conductores, junto con mantener el foco en otros grupos de riesgo, como menores de edad y mujeres embarazadas”.
El informe completo “Progress in Reducing Road Injury Mortality 2010-2024” puede revisarse y descargarse en el sitio de IARD.
Fuente: Extend.