Revisar batería, neumáticos, líquidos y mantención antes de la temporada ayuda a reducir riesgos, evitar reparaciones costosas y conducir con mayor seguridad.
Santiago, julio de 2026.- El invierno somete al vehículo a una mayor exigencia debido a las bajas temperaturas, la lluvia y la humedad. Componentes como la batería, los neumáticos y el sistema de refrigeración pueden ver afectado su desempeño, aumentando el riesgo de averías inesperadas. Una mantención preventiva realizada a tiempo no solo contribuye a una conducción más segura, sino que también ayuda a evitar reparaciones imprevistas y gastos innecesarios.
“El invierno pone a prueba el funcionamiento de cualquier vehículo. Una revisión a tiempo permite detectar desgastes antes de que deriven en fallas mayores, entregando tranquilidad al conductor y evitando gastos que muchas veces pueden prevenirse”, señala Derek Fox, gerente general de KGM, marca representada en Chile por Astara.
En ese contexto, especialistas recomiendan poner especial atención a cuatro aspectos antes y durante la temporada invernal:
1. Revisar el estado de la batería. Las bajas temperaturas reducen su capacidad de arranque, por lo que es recomendable comprobar su carga, limpiar los terminales y verificar que las conexiones se encuentren firmes. Si presenta signos de desgaste o tiene varios años de uso, conviene evaluar su reemplazo de manera preventiva.
2. Verificar la presión y el desgaste de los neumáticos. El frío disminuye la presión del aire en los neumáticos, afectando la adherencia, la estabilidad y el frenado. También es importante revisar la profundidad del dibujo y, si se conduce habitualmente por zonas con nieve o hielo, considerar el uso de neumáticos de invierno.
3. Comprobar el nivel y estado del líquido refrigerante. Mantener la mezcla adecuada de anticongelante ayuda a proteger el motor frente a bajas temperaturas y asegura el correcto funcionamiento del sistema de refrigeración. Aprovechar esta revisión para inspeccionar mangueras y posibles fugas también contribuye a prevenir fallas mayores.
4. Respetar el plan de mantención recomendado por el fabricante. Realizar oportunamente el cambio de aceite, filtros y las revisiones programadas permite mantener el desempeño del vehículo incluso bajo condiciones climáticas más exigentes y reducir el riesgo de averías inesperadas.
En KGM, este enfoque preventivo forma parte del compromiso con la confiabilidad y el respaldo que entrega la marca a sus clientes. A través de su red de servicios técnicos, disponibilidad de repuestos y programas de mantención desarrollados por fábrica, busca que los conductores enfrenten el invierno con la tranquilidad de contar con un vehículo preparado para responder en cualquier condición.
Modelos como la New Musso, con motor turbo diésel de 2.2 litros, tracción 4×4 con reductora y capacidad de carga de hasta 1.000 kg, reflejan esa filosofía de robustez y confiabilidad para quienes dependen de su vehículo todos los días. Su garantía de 5 años o 100.000 kilómetros, una de las más extensas del mercado, refuerza el compromiso de KGM con un respaldo de largo plazo.
Fuente: Parla