El Ministerio de Salud declaró Alerta Sanitaria en todo el territorio de las regiones de Atacama y Coquimbo, con el propósito de fortalecer la respuesta del sector ante las consecuencias provocadas por el sistema frontal que afectó a la zona centro-norte del país.
La medida, establecida mediante el Decreto Nº 64 y publicada este miércoles 22 de julio en el Diario Oficial, estará vigente hasta el 31 de octubre de 2026. No obstante, podrá terminar anticipadamente si las condiciones sanitarias mejoran o ser prorrogada si la situación lo requiere.
La Alerta Sanitaria entrega facultades extraordinarias a las subsecretarías de Salud Pública y Redes Asistenciales, a las seremis de Salud y a los Servicios de Salud de ambas regiones para movilizar recursos humanos, financieros y logísticos con mayor rapidez.
Entre las medidas autorizadas se encuentran la contratación y el traslado de personal; la realización de trabajos extraordinarios; la adquisición directa de bienes, servicios y equipamiento; la distribución e importación de medicamentos e insumos médicos; y el despliegue de hospitales de campaña, hospitales modulares y otros lugares alternativos de atención.
Asimismo, permite ampliar excepcionalmente los grupos objetivos de vacunación, entregar medicamentos en comunas donde no existan farmacias operativas y facilitar la dispensación de tratamientos prescritos mediante estrategias de salud digital.
En el ámbito asistencial, el decreto habilita a los Servicios de Salud para reorganizar sus recursos y prestaciones de acuerdo con las necesidades de la emergencia. Entre otras acciones, podrán reforzar turnos, incorporar personal adicional, habilitar infraestructura temporal y, cuando sea indispensable para proteger la capacidad de respuesta de la red, suspender cirugías electivas y programadas que no sean de urgencia.
Esta última atribución no implica una suspensión automática ni general de las intervenciones quirúrgicas, sino una facultad que podrá utilizarse de manera focalizada, de acuerdo con la situación sanitaria y asistencial de cada territorio.
Afectaciones en la red y alta ocupación de camas
La declaración considera las afectaciones registradas en establecimientos de salud de Ovalle y Monte Patria, así como la situación crítica del Hospital de Ovalle, cuyos pabellones quirúrgicos quedaron temporalmente inutilizados.
En Atacama se han registrado afectaciones en establecimientos de la red, especialmente en Tierra Amarilla, junto con caminos cortados, inundaciones y más de 76 mil personas aisladas, condiciones que dificultan el acceso oportuno a la atención sanitaria.
A ello se suma la alta ocupación de camas críticas. En Coquimbo alcanza un 98,7% en adultos y un 68,4% en pediatría, mientras que en Atacama llega a un 89,6% en adultos y un 83,3% en pediatría.
El decreto también advierte sobre los riesgos asociados a la interrupción o distribución irregular del agua potable y el posible aumento de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y traumatismos durante la emergencia.
Coordinación intersectorial
La Alerta Sanitaria permite que las seremis de Salud de Atacama y Coquimbo coordinen regionalmente las acciones de los organismos del sector y soliciten la colaboración de otros servicios públicos y entidades privadas.
De esta forma, podrán articularse recursos del Estado, municipios, Fuerzas Armadas, prestadores de salud y otras instituciones para recuperar los establecimientos afectados y asegurar la continuidad de la atención.
Las compras directas que se realicen al amparo del decreto deberán publicarse posteriormente en Mercado Público y cumplir estrictamente las normas de probidad, transparencia y prevención de conflictos de interés.
La declaración de Alerta Sanitaria no significa que exista una epidemia ni que toda la red de salud se encuentre inoperativa. Se trata de una herramienta preventiva y operativa que permite adoptar medidas extraordinarias, de manera rápida y focalizada, para proteger la salud de la población de Atacama y Coquimbo.
Fuente: Minsal