El 21 de junio se inició oficialmente la temporada de invierno. Hoy más que nunca es necesario proteger a nuestras mascotas del frío y eventuales enfermedades. Daniela Ackermann, médico veterinaria de Purina, entrega las principales recomendaciones para un invierno seguro.
1. Alimentación de calidad: Esto es fundamental.Y también es recomendable consultar al veterinario sobre la necesidad de reforzar sus defensas con prebióticos, probióticos o ácidos grasos Omega-3.
2. Vacunas al día: Hay que asegurarse de que todas sus vacunas estén vigentes. En el caso de los perros que tienen contacto con otros animales se recomienda poner atención en la vacuna KC (contra la tos de las perreras) y, si bien, ninguna es específica para la Influenza tipo A (que incluso se la podemos contagiar los humanos a las mascotas), tener la séxtuple y KC al día, ayuda mucho.
3. No dejar de lado los paseos: Cuesta salir con frío, pero nuestras mascotas, especialmente las más jóvenes y activas, lo necesitan. “Solo hay que evitar cambios bruscos de temperatura (disminuir la calefacción de la casa antes de salir), proteger de la humedad (con ropa impermeable o secándolos muy bien al volver) y cuidar los cojinetes en caso de hielo en el suelo (existen zapatos para proteger sus patitas con los que, incluso, puedes llevarlos a la nieve)”.
4. Atención con las estufas: Hay perros y gatos a los que les gusta estar demasiado cerca de fuentes de calor. Por ello, es importante supervisarlos para evitar quemaduras o accidentes.
5. No rapar: En invierno se puede seguir bañando y cortando el pelo si es necesario, pero no raparlos, ya que el pelaje es su protector natural contra el frío.
6. Cama abrigada: Nuestras mascotas no deben recibir el frío directo del suelo. Camas gruesas, mantas, etcétera, todo suma para resguardarlos del frío.
7. Mascotas mayores: Los gatos y perros viejitos tienen mayor dificultad para regular la temperatura, por lo que el frío les afecta más y, al igual que a las personas, les puede provocar dolor por problemas articulares, problemas de movilidad, debilidad, temblores e incluso cojera. En estos casos, la recomendación básica es aplicar calor en la zona afectada, ponerles una manta térmica o darles pequeños masajes para calentar la zona; pero lo fundamental es visitar un veterinario para evaluar si es necesario algún medicamento para el dolor.
“La prevención es la mejor herramienta para enfrentar el invierno. Mantener una buena alimentación, controles veterinarios periódicos y un ambiente cálido sin cambios bruscos de temperatura, permitirá que nuestras mascotas atraviesen esta temporada de manera segura y saludable”, concluye la especialista.
Fuente: Panisello.