A nivel global, los siniestros de tránsito causan cerca de 1,19 millones de muertes al
año y entre 20 y 50 millones de lesiones no fatales. Además, le cuestan a la mayoría de
los países alrededor del 3% de su PIB (OMS). En Chile, la estadística preliminar de
Carabineros reportada por Conaset indica que 2025 cerró con 1.505 personas
fallecidas en siniestros viales, un aumento cercano al 5% respecto de 2024, año en que
se informaron 1.438 fallecidos.
En este contexto, la empresa chilena Horux Latam desarrolló Horux Safety Index
(HSI), un indicador de riesgo que busca apoyar la gestión digital de vehículos de
transporte de carga y pasajeros. Su objetivo es ayudar a detectar condiciones de
riesgo antes de que un incidente vial derive en un accidente grave, aportando
información clara para empresas, operadores y equipos de seguridad vial.
El indicador es el resultado de cuatro años de trabajo del equipo de I+D, con apoyo de
académicos del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI). Su diseño se
sustenta en evidencia científica y publicaciones especializadas revisadas por pares,
con el objetivo de transformar datos operacionales en información clara, comparable
y útil para la toma de decisiones.
“Con el HSI buscamos entregar al transporte terrestre una herramienta sólida que
permita prevenir incidentes que generen la pérdida de vidas humanas y pasar de una
gestión reactiva de la seguridad vial hacia una predictiva, basada en datos”, señala el
gerente general de Horux Latam, Jorge Morales.
La necesidad de anticiparse al riesgo ha quedado en evidencia en accidentes recientes
de alta connotación pública. En marzo de 2025, el choque de cuatro buses en la Ruta 5
Norte, en la Región de Coquimbo, dejó seis personas fallecidas y decenas de heridos.
En febrero de 2026, la explosión de un camión que transportaba gas licuado en Renca
terminó con 15 personas fallecidas. Si bien cada caso responde a causas que deben ser
investigadas por las autoridades, ambos hechos muestran el impacto humano y social
de los siniestros graves en el transporte.
Identifica las vulnerabilidades antes de que escalen
El HSI evalúa cinco variables clave: velocidad, somnolencia, distracción, aceleraciones
bruscas y frenadas bruscas. La información proviene de sistemas de apoyo a la
conducción que ya están presentes en muchas flotas, como monitoreo del conductor
(DMS), telemetría y GPS. Luego, esos datos son procesados mediante modelos
matemáticos y herramientas de inteligencia artificial, que permiten analizar el
comportamiento de los vehículos conectados a una central de monitoreo.
Uno de los atributos del HSI es que incorpora el contexto de las rutas en su análisis.
Así, el sistema no evalúa los eventos de forma aislada, sino que considerando el nivel
de riesgo asociado a cada entorno. “Que el conductor de un camión tenga un
microsueño en una zona urbana, frente a una escuela, no representa el mismo riesgo
que esto ocurra en una ruta rural o de alta velocidad”, ejemplifica Jorge Morales.
Al integrar múltiples fuentes de datos telemáticos y conductuales en un solo
indicador, el Horux Safety Index permite reflejar el nivel de riesgo asociado a un
conductor, a un vehículo o a una operación completa. De esta manera, las
organizaciones pueden priorizar acciones preventivas, focalizar capacitaciones y
activar alertas antes de que una condición de riesgo se transforme en un evento
crítico.
“A diferencia de sistemas que muestran información fragmentada, el HSI sintetiza
múltiples variables en un solo indicador, permitiendo identificar de manera más
simple dónde están las mayores vulnerabilidades de una operación”, finaliza Franco
Basso, académico especialista en transporte que participó en la elaboración del
indicador.
Fuente: Samara.