Tecnología, minería e ingeniería lideran la demanda de talento en Chile, mientras las compañías comienzan a priorizar habilidades como la comunicación, la capacidad de adaptación y el aprendizaje continuo por sobre los requisitos tradicionales de contratación.
Aunque la tasa de desempleo alcanzó un 9,1% en el trimestre febrero-abril, sectores como tecnología, minería e ingeniería continúan enfrentando dificultades para encontrar talento calificado. Según Grafton Latam, la demanda por profesionales especializados sigue creciendo, impulsada por la transformación digital, la automatización y la adopción de nuevas tecnologías en las empresas.
Uno de los fenómenos más relevantes es la persistente escasez de profesionales tecnológicos. Desarrolladores frontend, backend y fullstack, especialistas en ciberseguridad, arquitectos de sistemas y analistas de datos continúan siendo algunos de los perfiles más difíciles de encontrar en el mercado.
“La demanda de perfiles tecnológicos responde a un problema estructural: Chile genera menos profesionales TI de los que necesita y la brecha sigue creciendo. Hoy miles de vacantes permanecen sin cubrir en áreas como software, datos y ciberseguridad. Además, el acceso a estos empleos está cambiando. Cada vez más empresas valoran las habilidades demostrables y las certificaciones por sobre las rutas tradicionales de formación”, explica Javier Galaz, CEO de Grafton Latam.
A ellos se suman perfiles altamente demandados en minería e industria, como técnicos electromecánicos, operadores con experiencia en automatización e ingenieros especializados en procesos y mantenimiento industrial, áreas donde la incorporación de nuevas tecnologías avanza más rápido que la disponibilidad de talento.
La IA acelera la transformación del mercado laboral
La dificultad para encontrar profesionales especializados se produce en un contexto donde las empresas aceleran la incorporación de inteligencia artificial y automatización. Sin embargo, muchas organizaciones aún enfrentan dificultades para encontrar personas capaces de implementar, gestionar y liderar estos procesos.
Según datos citados por Grafton Latam, el 42% de la fuerza laboral enfrenta riesgo de automatización, pero solo una de cada diez organizaciones cuenta con una implementación estratégica de inteligencia artificial consolidada. La principal barrera ya no sería tecnológica, sino de capital humano.
“La inteligencia artificial no está reemplazando empleos masivamente; está premiando a quienes aprenden más rápido. Las empresas buscan profesionales capaces de trabajar con estas herramientas, interpretar información y transformarla en mejores decisiones”, comenta Galaz.
La consultora agrega que las organizaciones están ampliando sus criterios de contratación y poniendo cada vez más atención en el potencial de aprendizaje de los candidatos, más allá de sus credenciales académicas tradicionales.
Las habilidades que hoy marcan la diferencia
Además de los conocimientos técnicos, las empresas están priorizando competencias como la comunicación efectiva, el trabajo en equipo, la autonomía y la capacidad para desenvolverse en entornos cambiantes. Paradójicamente, estas habilidades figuran entre las más difíciles de encontrar en los procesos de selección.
De acuerdo con datos citados por la consultora, el 69% de los especialistas en recursos humanos identifica competencias como la comunicación y la colaboración como aspectos críticos para la contratación.
En paralelo, el manejo de herramientas vinculadas a inteligencia artificial, análisis de datos y tecnologías cloud continúa siendo escaso, debido a que la formación formal avanza a un ritmo menor que las necesidades reales de las empresas.
Otro factor que sigue marcando diferencias es el dominio del inglés. Según Grafton Latam, los profesionales con un manejo operativo del idioma pueden acceder a remuneraciones entre un 25% y un 30% superiores respecto de quienes no cuentan con esta competencia, especialmente en industrias con operaciones internacionales o presencia regional.
Asimismo, sectores como minería, tecnología, energía y finanzas continúan ofreciendo algunas de las remuneraciones más competitivas del mercado, impulsadas por la escasez de talento especializado y la creciente complejidad de los desafíos que enfrentan las organizaciones.
Para los especialistas, el perfil más buscado actualmente es aquel que combina conocimientos técnicos con habilidades humanas, siendo capaz de comunicar, liderar, priorizar tareas y adaptarse a escenarios de incertidumbre.
“El trabajo no está desapareciendo; lo que está desapareciendo son las habilidades que el mercado dejó de necesitar. Por eso, las empresas valoran cada vez más competencias concretas y demostrables por sobre lo que dice un currículum”, concluye Galaz.
Fuente: comunicate360.