- Junio es reconocido como el mes de la conciencia de salud mental de hombres, y especialistas advierten que los varones siguen siendo quienes más mueren por suicidio, mientras fenómenos como la soledad, la ansiedad y las crisis de pánico continúan invisibilizados por estigmas culturales que dificultan pedir ayuda.
Junio, 2026.- Cada mes de junio se conmemora internacionalmente como el Mes de la Salud Mental Masculina, una instancia que busca visibilizar una realidad que durante décadas ha permanecido en segundo plano: los hombres también enfrentan problemas de salud mental, pero suelen buscar ayuda con menor frecuencia y en etapas más avanzadas de sufrimiento emocional.
La preocupación no es menor. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las tasas de mortalidad por suicidio son considerablemente más altas en hombres que en mujeres. En nuestro continente, por cada mujer que muere por suicidio, fallecen aproximadamente 3,7 hombres por esta causa. Además, el suicidio continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública de la región.
Especialistas explican que detrás de estas cifras existe una combinación de factores psicológicos, sociales y culturales. Entre ellos, la dificultad para expresar emociones, el temor a ser percibidos como vulnerables, la presión por cumplir determinados roles sociales y la tendencia a enfrentar los problemas de manera aislada.
“Muchas veces los hombres han sido educados bajo la idea de que deben resolver sus problemas solos, mostrarse fuertes y evitar expresar sufrimiento emocional. Esto puede retrasar la búsqueda de ayuda y agravar cuadros que podrían abordarse oportunamente”, señala Carlos Calvo, sicólogo y docente de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad del Alba.
La soledad: una amenaza silenciosa
Uno de los fenómenos que más preocupa actualmente a los expertos es el aumento de la soledad y el aislamiento social, especialmente entre hombres adultos y mayores.
La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la soledad y la desconexión social tienen efectos significativos sobre la salud física y mental, aumentando el riesgo de depresión, ansiedad, deterioro del bienestar e incluso problemas de salud física. La entidad ha llamado a tratar la conexión social como una prioridad de salud pública.
En el caso de los hombres, diversos estudios sugieren que suelen contar con redes de apoyo emocional más limitadas, lo que dificulta compartir preocupaciones relacionadas con el trabajo, las relaciones personales, la situación económica o la salud.
“El principal problema no es que los hombres sufran menos, sino que suelen pedir ayuda cuando el sufrimiento ya se volvió inmanejable”, explica el académico.
Cuando la ansiedad se manifiesta en silencio
La ansiedad y las crisis de pánico también forman parte de una realidad que muchas veces pasa desapercibida.
Calvo, advierte que los problemas de salud mental en hombres no siempre se expresan mediante tristeza evidente o llanto. “Con frecuencia pueden aparecer como irritabilidad, aislamiento, insomnio, hiperactividad laboral, consumo problemático de alcohol o sustancias, conductas de riesgo o síntomas físicos recurrentes”, destaca el experto.
Por ello, recomienda prestar atención a cambios significativos en el comportamiento, especialmente cuando una persona deja de realizar actividades que antes disfrutaba, se distancia de su entorno cercano o manifiesta sentimientos persistentes de desesperanza.
¿Cómo hacerse cargo de la salud mental?
Los expertos coinciden en que el cuidado de la salud mental debe entenderse de la misma forma que el cuidado de la salud física.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Hablar sobre las emociones y preocupaciones con personas de confianza.
- Mantener vínculos sociales activos con amigos, familiares o comunidades.
- Buscar ayuda profesional ante síntomas persistentes de ansiedad, angustia o depresión.
- Evitar el aislamiento prolongado.
- Incorporar actividad física y hábitos de sueño saludables.
- Reducir el consumo de alcohol y otras sustancias como mecanismo de afrontamiento.
“Buscar apoyo psicológico no es una señal de debilidad, sino una herramienta de autocuidado. Mientras más temprana sea la intervención, mayores son las posibilidades de prevenir situaciones de riesgo y mejorar la calidad de vida”, afirma el sicólogo.
Romper el estigma
En el Mes de la Salud Mental Masculina, especialistas hacen un llamado a abrir espacios de conversación que permitan derribar estereotipos y promover una visión más amplia del bienestar emocional de los hombres.
La evidencia muestra que pedir ayuda, construir redes de apoyo y reconocer el sufrimiento emocional son factores protectores que pueden marcar una diferencia significativa en la prevención de problemas de salud mental y conductas suicidas.
“Hablar de salud mental masculina no significa hablar únicamente de enfermedad. También significa hablar de prevención, de vínculos, de bienestar y de la capacidad de pedir ayuda cuando se necesita. Es construir una cultura que promueva la salud integral de hombres y mujeres, y no caiga en imágenes comercialmente más atractivas que ofrecen una visión falsa del hombre como una suerte de guerrero invulnerable”, concluye el académico de la Universidad del Alba.
Fuente: We Comunicaciones