- Un estudio teórico comparativo de Dictuc contrasta el costo total de calefaccionar viviendas con gas natural y electricidad en las principales ciudades del país, con tarifas vigentes a mayo de 2026. Para equipos de eficiencia equivalente, el gas natural puede llegar a resultar entre 60% y 70% más barato.
Santiago, junio de 2026.- Calefaccionar con electricidad cuesta hoy más por unidad de energía que hacerlo con gas natural en las principales ciudades del país. En Santiago, la diferencia llega a cerca de 45% (electricidad $227 por kWh frente a $126 por kWh del gas natural); en Viña del Mar supera el 40% (electricidad $283 por kWh frente a $166 por kWh del gas natural).
Así lo concluye un estudio teórico comparativo elaborado por Dictuc, empresa filial de la Pontificia Universidad Católica de Chile, encargado por la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN).
El análisis considera las tarifas residenciales de electricidad y gas natural vigentes a mayo de 2026 en seis ciudades —Santiago, Rancagua, Osorno, Puerto Montt, Viña del Mar y Talca— y evalúa el costo total (equipo, instalación, mantención y energía) en un horizonte de seis años para distintos sistemas de calefacción.
“Se han publicado reportes que analizan solo el costo por unidad de energía de cada tecnología, sin embargo, es muy importante tomar en cuenta toda la inversión que hacen las familias. A la hora de hacer el cálculo total, no se puede dejar de lado el valor de los equipos o las mantenciones que se deben hacer periódicamente”, señala Fabián Hormazábal, consultor asociado de Dictuc y uno de los autores del estudio.
Al comparar equipos tradicionales —un termoventilador eléctrico frente a estufas a gas natural— el gas presenta un costo por unidad de energía menor en todas las comunas, con diferencias del orden de 40%. En el gasto mensual de calefacción, las estufas a gas natural resultan, en la mayoría de los casos, más económicas que el termoventilador en un recinto tipo de 50 m².
El estudio destaca que un factor clave para los hogares no es solo el consumo mes a mes, sino el peso de la inversión inicial y la mantención. Aunque sistemas como el aire acondicionado ofrecen un menor gasto mensual que la caldera a gas natural con radiadores, este margen cambia al proyectar los costos a seis años: la diferencia se estrecha y, en varios escenarios, la caldera a gas natural resulta de menor costo total, dependiendo del nivel de inversión de cada equipo.
Esa ventaja se acentúa con las llamadas “bolsas de gas”, una tarifa preferente para consumos sobre 60 m³ al mes. Bajo ese esquema, el estudio identifica escenarios en los que la calefacción central a gas natural resulta de menor costo total que las alternativas eléctricas, con ciudades como Santiago y Viña del Mar presentando diferencias de un 60 y 70% respectivamente. Este escenario también se repite en otras localidades, especialmente en zonas de inviernos más fríos, donde la demanda de calefacción es mayor.
“Si bien, los sistemas eléctricos como el aire acondicionado son más eficientes en términos energéticos, las sucesivas alzas de los últimos años modificaron la ecuación. Estos cambios han mejorado la competitividad del gas natural, sobre todo si se suman las bolsas de gas natural y se considera la inversión en los equipos”, añadió el experto.
El estudio se conoce en un momento en que las familias evalúan cómo calefaccionar de cara a las bajas temperaturas que ya han llegado a buena parte del país. Las tarifas eléctricas residenciales acumulan alzas relevantes desde el fin del mecanismo de estabilización de precios (PEC) en 2024 y, aunque 2026 trajo una corrección marginal, se mantienen en niveles altos. En ese contexto, el gas natural conserva una ventaja de costo por unidad de energía en las ciudades analizadas.
Fuente: Parla