Estudio de CORPA revela que robos e intentos de robo se mantienen en 18%, mientras persiste alta percepción de inseguridad en mujeres y mayores de 45 años.
La victimización en Santiago muestra señales de estabilización y retroceso respecto a los momentos más críticos registrados en los últimos años. Así lo revela el último estudio de seguridad de CORPA Estudios de Mercado realizado a 2.453 personas, realizado entre marzo y abril de 2026 en la Región Metropolitana, donde un 18% de las personas declara haber sido víctima de robo o intento de robo durante el último mes, misma cifra registrada en la medición anterior.
Aunque el indicador se mantiene estable respecto al período enero-febrero 2026, el dato marca una diferencia significativa frente a los niveles más altos observados en la serie histórica. Durante distintos períodos de 2023, 2024 y 2025, la victimización alcanzó peaks de hasta 27%, lo que implica una baja de nueve puntos porcentuales frente al escenario actual.
En paralelo, los delitos con violencia también muestran una leve disminución. Entre quienes sufrieron robos, el 44% asegura que el hecho ocurrió con violencia, un punto menos que en la medición anterior, por debajo del 49% registrado en la medición de noviembre-diciembre de 2025, aunque similar al 42% medido hace un año.
“Durante 2024 y 2025 la tasa de delitos en el Gran Santiago se mantuvo entre 22% y 27%, es decir, casi 1 de 5 hogares habían sido víctimas de robo o intento de robo en el último mes. Hoy se observa un moderación de esa cifra a 18%, lo cual es positivo, pero lejos de ser satisfactorio aún”, destaca Pavel Castillo, Economista conductual y Gerente de Intelligence en CORPA.
Uno de los cambios más relevantes del informe aparece en el lugar donde ocurren los delitos. Los robos en la vía pública disminuyen de 71% a 65%, mientras que los hechos ocurridos en hogares y otros espacios aumentan hasta 8%. En el transporte público, los casos se mantienen estables en torno al 21%.
Mujeres y adultos mayores mantienen mayor sensación de inseguridad
La percepción de seguridad en Santiago continúa mostrando diferencias importantes según género, edad y nivel socioeconómico. Un 25% de los encuestados declara sentirse “muy inseguro” o “inseguro” viviendo en la capital, cifra similar al 26% de la medición previa.
Sin embargo, aumenta de forma importante el grupo que dice sentirse “ni seguro ni inseguro”, pasando de 27% a 32%, mientras quienes se sienten “seguros” se mantienen en un 29%. Aun así, quienes manifiestan sentirse “muy seguros” disminuyen de 18% a 14%.
Las mujeres continúan siendo quienes presentan mayores niveles de temor: un 28% declara sentirse insegura o muy insegura, versus un 21% de los hombres. Además, un 37% afirma sentirse hoy menos segura que el mes anterior.
Por edad, los mayores de 45 años concentran los niveles más altos de inseguridad percibida. El 34% de las personas entre 56 y 65 años asegura sentirse insegura viviendo en Santiago y un 50% declara sentirse menos segura que el mes pasado, cifras muy superiores al resto de los grupos etarios.
“La percepción de inseguridad, al igual que el nivel de criminalidad, se ha ido moderando, quienes se sentían inseguros en Santiago eran siempre más del 30% en los últimos 2 años, mientras que ahora disminuyó a 25%. Poco a poco la población se comienza a sentir un poco más segura”, señala Castillo.
Jóvenes son los más victimizados, pero adultos mayores sufren más violencia
El estudio también evidencia una diferencia entre percepción y victimización. Aunque los adultos mayores son quienes más temor manifiestan, son los jóvenes entre 18 y 30 años quienes reportan más robos o intentos de robo, alcanzando un 20% de los casos.
Les siguen las personas entre 45 y 55 años con 19%, mientras que el grupo entre 31 y 44 años registra el menor nivel de victimización, con 16%.
Por género, las mujeres presentan mayores niveles de victimización que los hombres, con 20% versus 16%, respectivamente.
Sin embargo, al analizar los delitos con violencia, la situación cambia. Los hombres reportan mayores niveles de violencia durante los robos, con 47% frente a 41% de las mujeres. Además, entre las víctimas de 56 a 65 años, el 63% afirma que el delito ocurrió con violencia, la cifra más alta entre todos los grupos etarios.
El análisis también muestra diferencias por nivel socioeconómico. El grupo C3D registra la mayor victimización con 19%, mientras que el segmento ABC1 lidera en robos con violencia, alcanzando un 58% de los casos.
En cuanto al lugar de los delitos, el 85% de las víctimas entre 56 y 65 años sufrieron robos en la vía pública. En el caso de los jóvenes de 18 a 30 años, el transporte público concentra el 25% de los hechos delictuales reportados.
Fuente: Comunicate360.