Las personas consultadas apoyan un enfoque integral con combinación de programas de
apoyo de salud mental a estudiantes, medidas de control en establecimientos escolares y
participación de padres y madres en programas preventivos.
Santiago, 7 de mayo de 2026. Ipsos presentó su informe N°50 “Claves Ipsos”, que
encuesta cada mes a 1.000 personas sobre sus opiniones y comportamientos en torno
a temas de interés para el país. En esta edición, el informe fue desarrollado en conjunto
con Fundación Paz Ciudadana, abordando las opiniones ciudadanas sobre la
seguridad pública en el país, sus consecuencias en los estilos de vidas de la población
y la violencia en los colegios.
Violencia en los colegios
Con una muestra donde 55% de las personas consultadas indicó tener hijos o hijas en
el sistema escolar, el 47% de ese grupo manifestó que desde el inicio del año escolar
habían estado expuestos a situaciones críticas de violencia. El 35% menciona
“amenazas de tiroteo y/o bomba”, un 7% “ataques con armas u objetos cortopunzantes
en el establecimiento” y un 5% ambas situaciones.
Sin embargo, los principales problemas de convivencia escolar para las personas
consultadas son el “bullying o acoso escolar y cyberbullying” (62%) y la “violencia entre
estudiantes” (48%). Las “amenazas de atentados o tiroteos” se instalan en quinta
posición con 31%, después la “venta y consumo de drogas en establecimientos
escolares” (33%) y el “maltrato físico o psicológico de estudiantes a profesores y/o
personal administrativo” (32%).
“Pese a la exposición a amenazas de tiroteos o bombas de quienes tienen hijos en
edad escolar, este fenómeno no tiene la trascendencia e impacto que sí presenta la
violencia cotidiana producto del acoso de escolar. Las personas observan a estas
amenazas como imitación de contenidos violentos de redes sociales o como una actitud
desafiante frente a la autoridad escolar. Pero, al centro de las preocupaciones está el
acoso escolar y por eso se demandan intervenciones integrales”, indica Alejandra
Ojeda Mayorga, directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile.
Un 63% considera que Chile no está avanzando en el camino correcto para mejorar la
convivencia en los colegios del país. Al respecto se consultó por diversas estrategias
para afrontar en forma efectiva la violencia en los colegios y las tres medidas que
recibieron más elecciones fueron: “mayor apoyo psicológico y de salud mental para
niños, niñas y adolescentes” (54%), “medidas de control como revisión de mochilas a
estudiantes e instalación de pórticos en la entrada de establecimientos” (48%) y
“participación de padres, madres y apoderados en programas preventivos” (43%).
COMUNICADO DE PRENSA
Contactos:
Nicolás Valenzuela
Analista de Comunicaciones
Nicolás.Valenzuela@ipsos.com
+56 9 8439 2797
“Las personas entienden que la violencia escolar no se resuelve únicamente con
medidas de control o sanción, porque ese tipo de respuestas no aborda las causas del
problema. Lo que muestran estos resultados es una demanda clara por fortalecer
capacidades socioemocionales, apoyo psicológico y herramientas preventivas desde
edades tempranas. La escuela no sólo es un espacio de aprendizaje académico, sino
también un lugar donde niños, niñas y adolescentes aprenden a convivir, resolver
conflictos y relacionarse con otros. Por eso, enfrentar la violencia escolar requiere
fortalecer a las comunidades educativas y generar factores protectores, más que
instalar únicamente respuestas reactivas frente a hechos de violencia”, comenta Daniel
Johnson, director ejecutivo de Fundación Paz Ciudadana.
Inseguridad y adecuación de estilos de vida
La delincuencia sigue ocupando la primera posición en los temas prioritarios (63%)
como ha sido registrado por el Informe Claves Ipsos desde 2023. Pero, la inflación
aumenta en 20 puntos en un año alcanzando a 41% en esta oportunidad e instalándose
como segunda prioridad. Le siguen salud (31%), educación (28%), desempleo (26%) y
crecimiento económico (24%).
Si bien 67% considera que los problemas de seguridad han aumentado en el país en el
último año, esta opinión ha disminuido en los dos últimos años, siendo 82% en el 2024
y 76% en el 2025.
El informe profundiza en cómo la inseguridad está modificando la vida cotidiana de las
personas. Del total de personas consultadas, 87% declara haber modificado conductas
para sentirse más seguro, siendo las dos medidas principales dejar de realizar
actividades solos (46%) y aumentar el uso de aplicaciones de transporte para evitar el
transporte público (29%).
“Los resultados muestran que la inseguridad ya no está afectando únicamente la
percepción de las personas respecto del delito, sino también su forma de vivir y
relacionarse cotidianamente. Cuando 9 de cada 10 personas modifican sus hábitos por
temor, estamos frente a un fenómeno que trasciende lo policial y comienza a impactar
la calidad de vida y el uso del espacio público. La seguridad no puede medirse sólo por
la ocurrencia de delitos, sino también por la capacidad de las personas de desarrollar
su vida con libertad y tranquilidad. Hoy el temor está restringiendo esa autonomía, y eso
exige respuestas integrales que combinen control del delito con prevención y espacios
seguros para la comunidad”, señala Daniel Johnson, director ejecutivo de Fundación
Paz Ciudadana.
Las diferencias de género son particularmente relevantes. Del total de mujeres que
respondieron la encuesta, 53% declara haber dejado de hacer actividades sola, frente
al 38% de los hombres. Además, las mujeres sienten mayores niveles de inseguridad
en prácticamente todas las situaciones consultadas, especialmente al caminar de noche
(85%), usar transporte público (76%) o desplazarse hacia el trabajo o lugar de estudio
(77%).
“La inseguridad se vive distinta según el género, no afecta de igual forma a hombres y
mujeres. Las mujeres pierden más libertad y autonomía. Y además experimentan mayores costos de salud mental que los hombres al limitar con mayor frecuencia sus
actividades en horarios que podrían dedicarse a esparcimiento o a actividades
protectoras de la salud”, comenta Alejandra Ojeda Mayorga, directora de Estudios
Público de Ipsos Chile.
Fuente: zetacomunicaciones.