- El 21 de marzo es el Día Mundial de esta condición, que en Chile se presenta en poco más de 2 niños cada mil nacidos vivos. Tratamientos desde temprana edad son fundamentales para la desarrollo e integración de quienes poseen este síndrome.
Cada vez se van derrumbando más barreras y estigmas sobre el Síndrome de Down. Este es uno de los mensajes que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) busca difundir mediante el Día Mundial de esta condición (21 de marzo), que forma parte de la Agenda 2030 del organismo y tiene como objetivo proteger a estas personas contra cualquier tipo de abuso o discriminación.
Esta condición es un trastorno cromosómico que ocurre cuando aparece una alteración o material genético extra en el cromosoma 21, generando discapacidad intelectual menor o mayor.
De acuerdo a la ONU, esta condición ocurre entre 1 de cada mil 100 recién nacidos en el mundo. Mientras que, en Chile, esta cifra alcanza el doble (2,5 cada mil), naciendo aproximadamente 430 niños al año con este síndrome.
Provoca desarrollo incompleto a nivel cerebral, discapacidad intelectual de diversos grados y algunos trastornos físicos, que afectan el sistema digestivo y también ocasiona daños en el corazón.
Las alteraciones músculo esqueléticas y físicas en general, según la docente de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Talca, Andrea Leiton Muñoz, pueden ser mejoradas en gran medida mediante terapias con profesionales fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas o kinesiólogos.
Este último, agregó, es fundamental, pues “las personas con Síndrome de Down presentan por lo general hipotonía muscular. Esto provoca una alteración en el tono, es decir, ellos se mueven más en un plano frontal que de manera lateral, entonces tienden a hacer movimientos menos eficientes, por ejemplo, en hitos motores como la marcha”.
La académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca, agregó que lo ideal es que haya una intervención para el neurodesarrollo de las personas con esta condición, “desde muy pequeños, para fomentar la marcha y luego que puedan correr y generar habilidades motoras básicas como patear, lanzar, manipular, entre otras.”
La idea, recalcó, es que estos niños puedan integrarse a la sociedad, primero en la escuela, donde deben interactuar en los recreos y sociabilizar, mediante otras “habilidades específicas más avanzadas, como practicar algún deporte u otras actividades esenciales”, propias de interactuar socialmente mediante el movimiento.
“Ese movimiento va a ser una limitante si no está tan desarrollado”, especificó. “Los kinesiólogos somos muy importantes para esta condición porque preparamos los cuerpos de las personas con Síndrome de Down para que puedan interactuar de la mejor forma, mediante el movimiento, y logren desplazarse de forma independiente a través los núcleos sociales diversos”.
Datos
A finales del siglo XIX el médico inglés John Langdon Down fue el primero en descubrir las características comunes de esta condición genética.
El genetista francés Jérome Lejeune descubrió en la década de 1950 que el síndrome era causado por un cromosoma extra.
Actualmente la esperanza de vida de las personas con esta condición es de 60 años. En la década de los ochenta era de 25 años.
Fuente: Universidad de Talca