El caso del diagnóstico del exfutbolista Mauricio Pinilla volvió a poner en agenda una enfermedad que ha crecido sostenidamente en Chile. Experto advierte que la exposición solar acumulada es el principal factor de riesgo y que la detección precoz es clave para mejorar el pronóstico.
El diagnóstico de cáncer de piel del exfutbolista Mauricio Pinilla abrió una conversación que suele activarse solo en verano, pero que debería mantenerse durante todo el año: el cáncer de piel ha ido aumentando en Chile y es necesaria una prevención constante.
La alta proliferación de esta enfermedad se debe a la radiación ultravioleta, especialmente en primavera y verano, sumada a años de exposición sin protección adecuada. Esto ha elevado el riesgo tanto de melanoma como de otros cánceres cutáneos.
“La radiación solar daña directamente el ADN de las células de la piel. Con el tiempo, ese daño acumulado puede transformarse en un tumor maligno. Además, las quemaduras solares repetidas en la infancia y juventud aumentan significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad en la adultez”, explica Sergio Acuña, jefe de Carrera de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás, sede Santiago
¿Quiénes están más expuestos?
Si bien el caso de Pinilla visibiliza el riesgo en personas activas y deportistas, la exposición no se limita a quienes practican deporte. Trabajadores al aire libre, personas que se trasladan largas distancias bajo el sol o quienes no incorporan protección solar diaria también acumulan daño cutáneo.
“El riesgo aumenta con la edad. Muchos melanomas se diagnostican después de los 60 años, cuando la piel ha acumulado décadas de radiación y pierde parte de su capacidad de reparación celular. En adultos mayores, además, los diagnósticos suelen realizarse en etapas más avanzadas”, añade Acuña.
Señales de alerta y prevención
Parte fundamental de la prevención de la enfermedad es revisarse de manera periódica la piel y consultar ante lunares que cambian de tamaño, forma o color, que sangran o producen picazón. “La detección temprana del melanoma ofrece buenos pronósticos”, comenta el jefe de carrera de Kinesiología UST Santiago.
Junto con lo anterior es clave “el uso diario de bloqueador solar SPF 30 o superior, volver a aplicarlo cada dos horas en caso de exposición prolongada, preferir sombra en horarios de mayor radiación entre las 11:00 y las 16:00 horas, y complementar con gorro, lentes de sol y ropa adecuada”, puntualiza el académico.
“El cáncer de piel no es exclusivo de una temporada ni de un grupo específico. La exposición acumulada es silenciosa y progresiva, pero sus consecuencias pueden prevenirse si el cuidado de la piel se integra de forma permanente a la rutina diaria”, concluye Sergio Acuña, jefe de Carrera de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás, sede Santiago.
Fuente: Simplicity