Santiago, febrero de 2026. Para muchos, el 14 de febrero, Día de San Valentín, no se vive en calma. Y aunque la fecha suele venderse como una celebración del amor, también se ha transformado en un momento de presión social, ansiedad y comparación, especialmente para quienes están solteros, atraviesan una ruptura reciente o viven relaciones tensas.
El fenómeno se refleja incluso en el mundo digital. De acuerdo con cifras de Tinder, una de las aplicaciones de citas más utilizadas a nivel global, su “temporada alta” ocurre entre el 1 de enero y el 14 de febrero, período en el que aumenta la actividad en la plataforma. Según datos de la propia aplicación, durante esas semanas se envían 10 millones de mensajes adicionales por día, en comparación con el resto del año, y se registran 40 millones más de “Me gusta” durante ese período.
La búsqueda de conexión se intensifica. Pero no siempre por motivos felices.
Cuando el romanticismo se convierte en presión
El 14 de febrero se instala como una fecha de demostración pública: el regalo, la salida, la foto, el gesto perfecto. Y eso, advierten especialistas en salud mental, puede detonar estrés emocional en personas con pareja y sin ella.
El psicólogo e investigador Andrés Muñoz-Najar, especialista en neurociencia cognitiva y afectiva de la Universidad del Alba, explica que “el malestar no emana del afecto en sí, sino del contexto cultural que transforma la festividad en una prueba pública de desempeño emocional”.
Expertos sostienes que las redes sociales no ayudan mucho, y amplifican el fenómeno: “Al instalar una expectativa de romanticismo idealizado, cualquier conflicto latente en la pareja se hace más evidente, intensificando la insatisfacción si la realidad no coincide con el ideal”.
Soledad, rupturas y emociones que vuelven
Aunque estar soltero no es sinónimo de sufrimiento, diversos estudios y encuestas sobre bienestar emocional coinciden en que fechas simbólicas como San Valentín pueden intensificar sentimientos de soledad, recuerdos de relaciones pasadas y pensamientos intrusivos sobre vínculos perdidos.
En quienes han vivido una ruptura reciente, el impacto puede ser aún más fuerte. “No es que la fecha cause una patología, pero sí actúa como un disparador en personas con vulnerabilidades previas o redes de apoyo percibidas como insuficientes”, señala Muñoz-Najar.
El psicólogo agrega que, si bien no existe un consenso definitivo sobre un aumento de conductas suicidas directamente asociadas al 14 de febrero, sí hay alertas desde el mundo de la salud mental: “La combinación de soledad, expectativas rotas y tristeza persistente puede aumentar la angustia emocional y afectar el bienestar general”.
Anticipación emocional y ansiedad
Otra línea de preocupación tiene que ver con las personas con mayor tendencia a la ansiedad, quienes suelen realizar predicciones afectivas pesimistas, anticipando emociones negativas más intensas de las que realmente experimentan. Esta “ansiedad de espera” puede arruinar el bienestar incluso antes de que llegue el día, creando un ciclo de malestar previo que es difícil de romper sin herramientas de gestión emocional.
¿Qué hacer frente a esta presión?
Desde la evidencia científica, Muñoz-Najar propone estrategias concretas:
· Reformular el significado del día: El valor personal no depende del estado civil ni de un gesto público.
· Establecer límites digitales: Reducir la exposición a comparaciones en redes sociales.
· Practicar autocompasión: Validar las emociones propias sin juzgarse por no sentir “felicidad obligatoria”.
· Priorizar calidad sobre gasto: Conversar las expectativas con la pareja con antelación para evitar sorpresas o decepciones basadas en el consumo.
Una mirada más amplia
“El bienestar emocional importa más que cualquier celebración comercial”, sintetiza Muñoz-Najar. Promover una visión más inclusiva del amor, que incorpore la amistad, los vínculos comunitarios y, sobre todo, el autocuidado, es clave para disminuir la carga emocional de esta fecha y fortalecer una relación más saludable entre nuestra cultura y nuestra salud mental.
Otras recomendaciones para enfrentar el día
Para quienes atraviesan una separación o se sienten emocionalmente vulnerables en esta fecha, el especialista recomienda acciones simples, pero efectivas:
· Aceptar que las emociones pueden fluctuar en días simbólicos.
· Evitar el contacto con la expareja si eso mantiene el dolor activo.
· Crear pequeños rituales de autocuidado, como caminar, escribir, cocinar algo rico o conversar con alguien de confianza.
Fuente: We Comunicaciones