- Grooming, ciberacoso, apuestas online y violencia sexual digital configuran un escenario crítico para la infancia en Chile, en un país con alto acceso a internet pero profundas brechas en protección y acompañamiento adulto.
Febrero, 2026.- El entorno digital se ha transformado en uno de los espacios más relevantes, y a la vez riesgosos, para niños, niñas y adolescentes en Chile. En el marco del Día Internacional de Internet Seguro, especialistas advierten que la violencia digital ya no es un hecho aislado, sino una experiencia frecuente en la infancia conectada.
“Hoy los riesgos en internet se pueden agrupar en tres grandes categorías: contacto, contenido y conducta”, explica Andrés Flores Retamal, especialista técnico en niñez de World Vision Chile. Allí, entre las principales amenazas se encuentran el grooming y la captación con fines de explotación, la exposición a pornografía, violencia extrema y contenidos que promueven autolesiones, además del ciberacoso, el sexting no consentido y el aumento de apuestas online, que ya generan casos de ludopatía infantil.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Según datos de Fundación VTR y la Defensoría de la Niñez, 8 de cada 10 adolescentes ha presenciado o vivido violencia en internet, siendo el ciberacoso la forma más común. “Chile es uno de los países con mayor acceso a internet en la OCDE, pero también con una de las brechas más altas en mediación y control parental”, advierte Flores.
Para el especialista, el mayor riesgo es que lo digital ya no se vive como un espacio separado. “Para niños y adolescentes, la vida online es su vida real. El anonimato y la viralización hacen que el daño se multiplique y deje huellas difíciles de borrar”, señala, agregando que las plataformas digitales no siempre priorizan el interés superior del niño.
El ciberbullying y el grooming son las violencias más frecuentes y, muchas veces, invisibilizadas. “No se denuncian por miedo a represalias, por la normalización de estas prácticas o por la desconfianza en los sistemas de denuncia”, detalla el ejecutivo de World Vision Chile.
A esto se suma lo que el especialista denomina una “orfandad digital”. “Hay adultos presentes físicamente, pero ausentes digitalmente. Ven a sus hijos conectados, pero no saben qué consumen ni con quién interactúan”, sostiene. En el ámbito familiar predominan respuestas basadas en el castigo, mientras que en el sistema educativo los protocolos suelen ser reactivos y poco preventivos.
El impacto va más allá de la seguridad y alcanza la salud mental y el desarrollo integral. La Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI) 2024 muestra que más de la mitad de los jóvenes usa redes sociales por más de tres horas al día, lo que se asocia a ansiedad, trastornos del sueño y baja autoestima. “El uso problemático de pantallas afecta la socialización y el bienestar emocional, especialmente en adolescentes”, advierte Flores.
Frente a este escenario, el especialista enfatiza la urgencia de fortalecer la educación digital temprana, actualizar la legislación en protección de datos, exigir mayor responsabilidad a las plataformas digitales y promover campañas que involucren a familias, escuelas y comunidades, avances que ya se pueden apreciar en materia legislativa en países como Australia, Dinamarca, Francia, España, entre otros.“Internet no es solo un espacio de riesgo, también es un lugar de aprendizaje y participación. El desafío no es aislar a los niños de la red, sino entregarles herramientas para que puedan habitarla de forma segura y autónoma”, concluye.
Fuente: E-press.