- La cocina en casa evoluciona hacia soluciones más simples y precisas, pensadas para lograr resultados dignos de restaurante pero con tu propio horno.
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Santiago, 30 de enero del 2026.- Desde Nápoles hasta Nueva York, desde escenas icónicas del cine hasta reuniones improvisadas en casa, la pizza es probablemente una de las preparaciones más transversales de la cultura contemporánea. Simple en apariencia, pero exigente en ejecución, hoy vive un nuevo auge en los hogares, impulsado por una tendencia clara: comer bien, rápido y sin complicaciones, pero con mejores resultados. No es casualidad que incluso tenga su propia efeméride: cada 9 de febrero se celebra el Día Mundial de la Pizza, una fecha que refleja su lugar privilegiado en la cultura y en la mesa.
En ese contexto, cocinar pizza en casa dejó de ser un “plan de fin de semana” para transformarse en una solución cotidiana, donde la técnica y la temperatura juegan un rol decisivo. “La pizza es noble, pero no perdona errores básicos. La masa necesita calor intenso y tiempos breves; si eso se cumple, todo fluye”, explica el chef Rodrigo Barañao, quien destaca que más allá de la receta, la clave está en respetar el proceso.
Tecnología que marca la diferencia
El auge de esta tendencia no es casual. Hornos de nueva generación permiten replicar en casa condiciones que antes solo estaban disponibles en cocinas profesionales. Es el caso del horno MaestroPizza de TEKA, capaz de alcanzar hasta 340 °C, una temperatura muy por sobre la de un horno convencional, lo que permite una cocción rápida, base crocante y un interior aireado.
Además de su función específica para pizza, este modelo incorpora calor inferior reforzado, ventilación para una distribución homogénea y una piedra especial, elementos técnicos que inciden directamente en el resultado final. Todo, en un formato pensado para el uso doméstico y con sistemas como la limpieza pirolítica, que simplifican el día a día.
“Hoy las personas no quieren electrodomésticos complejos, sino tecnología que funcione y se note en el plato. Un horno que entregue temperatura real, estabilidad y control, permite que preparaciones simples como la pizza suban varios peldaños en calidad”, señala Natalia Roldán, líder de marketing de TEKA.
Volver a lo esencial: la masa
En línea con esta tendencia, el foco se desplaza desde los toppings hacia la base. Para Barañao, la masa es el corazón de la pizza: buena harina, correcta hidratación, reposo y un golpe de calor intenso. “No se trata de inventar sabores, sino de dominar lo básico. Cuando la masa está bien hecha y el horno responde, la pizza se explica sola”, afirma.
Este retorno a lo esencial conecta con una forma más consciente de cocinar: menos pasos, más comprensión del proceso y resultados consistentes, incluso en preparaciones rápidas.
Pizza y vino: un maridaje sin solemnidad
La experiencia se completa al sentarse a la mesa. Lejos de protocolos rígidos, el maridaje con pizza también evoluciona hacia una lógica más relajada, pero no improvisada. “Vinos frescos, con buena acidez, funcionan muy bien. La clave está en servirlos a la temperatura correcta”, explica Jaime Roselló, enólogo fundador de Viña Acróbata.
“Aquí lo entretenido es que todo funciona bien, así que la invitación es a dejar volar la intuición y aprovechar la libertad de elegir”, añade, a la vez que entrega un par de tips: “Si el ingrediente es muy salado, como salame o pepperoni, un vino más tánico como Cabernet sauvignon irá bien. Si es muy graso, con mucho queso, es mejor elegir un vino más ácido, como espumante o rosados. Por último, si hay mucha salsa de tomate o acidez en los ingredientes, se debe optar por vinos más frutales, como Pinot noir o Sauvignon blanc jóvenes”.
En ese punto, la cava doméstica cumple un rol silencioso pero fundamental. Las cavas Sommelier de TEKA permiten mantener el vino en rangos térmicos estables, protegerlo de la luz y las vibraciones, y tener siempre una opción lista para acompañar una comida espontánea. “La cava no es solo para ocasiones especiales; es parte de una tendencia donde se cuida más lo que se consume, incluso en comidas simples”, agrega Roselló.
Para TEKA, esta combinación refleja un cambio cultural más amplio: “La cocina se consolidó como un espacio de encuentro cotidiano. Productos como el horno MaestroPizza y las cavas responden a esa forma de vivir la gastronomía en casa: más práctica, más informada y mejor ejecutada”, concluye Roldán.
Fuente: Impronta