- Mientras que 63% de los Baby Boomers y 64% de la Generación X y Millennials solicitaron vacaciones en el último período, en la Generación Z la cifra cae a 56%, evidenciando que casi la mitad de los trabajadores menores de 25 años no solicitó días de descanso durante el año.
- El uso de vacaciones se intensifica en verano, alcanzando su punto máximo la segunda semana de febrero con un 17,8%. Esta cifra casi triplica la demanda de meses bajos como mayo o agosto, donde el promedio es cercano al 5%.
Santiago, 29 de enero de 2026.- Buk, software integral de gestión de personas, realizó un estudio sobre las principales tendencias de vacaciones en Chile, a partir del análisis de datos administrativos de su plataforma. El informe consideró las solicitudes de vacaciones de más de 491 mil trabajadores a nivel nacional durante 2025, con el objetivo de identificar patrones de uso del descanso laboral y diferencias relevantes entre grupos etarios.
La Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), no solo es el grupo que menos solicita vacaciones (56%), sino que además concentra los períodos de descanso más breves, con un promedio de 14,7 días corridos anuales. En contraste, los Baby Boomers (nacidos entre 1946-1964) registran los mayores niveles de descanso, con un promedio de 21,8 días corridos al año.
“Esta diferencia de una semana completa entre generaciones muestra que, en general, los trabajadores más jóvenes toman períodos de vacaciones más breves, lo que podría deberse a que tienen menos días legales de descanso disponibles, posiblemente por su menor antigüedad o por una preferencia por pausas más cortas”, explicó Lesley Warren, head de Research de Buk.
Febrero, Fiestas Patrias y cierre de año concentran los principales peaks de vacaciones
El estudio de Buk evidencia que existen semanas del año que concentran una mayor demanda de vacaciones. El efecto verano comienza a tomar fuerza desde la última semana de diciembre y se mantiene sobre el 10% durante enero, para intensificarse en la primera quincena de febrero. En particular, la segunda y tercera semana de ese mes registran 17,8% y 17,2% de trabajadores de vacaciones, cifras que casi triplican el promedio observado en meses de menor demanda, como mayo o agosto, donde las solicitudes se acercan a 5%.
A estos peaks estivales se suman otros momentos relevantes del calendario laboral. Las vacaciones de invierno, asociadas al receso escolar, generan un repunte en julio, especialmente en su segunda semana (7,2%). En septiembre, la tercera semana alcanza un 10,1% de ausencias, lo que refleja el uso estratégico de días legales para extender Fiestas Patrias. En tanto, el cierre de año registra un aumento significativo, con 11,5% de personas fuera de la oficina durante la última semana de diciembre, la cifra más alta fuera del período estival de enero y febrero.
A partir de los datos, se observa la consolidación de hitos como Semana Santa, las vacaciones de invierno, Fiestas Patrias y el cierre de año como períodos de alta demanda de vacaciones, con porcentajes muy similares entre sí. Esto confirma que el descanso laboral no se concentra exclusivamente en un gran peak estival y muestra una tendencia creciente al fraccionamiento estratégico de las vacaciones a lo largo del año.
La nivelación de porcentajes de salida en distintas épocas del año podría ser un efecto de la Ley de Conciliación de la Vida Personal, Familiar y Laboral, explicó Warren. “La prioridad otorgada a cuidadores para el período escolar ha empujado a que las organizaciones y el resto de los colaboradores planifiquen descansos en otros meses. Lo que antes era una preocupación de febrero, ahora es una tarea de gestión mensual para asegurar que la productividad no se vea afectada en estas semanas que se han vuelto críticas”, agregó.
Fuente: Nexos