Señor director:
Durante años la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento ha sido presentada como el camino para que personas sobreendeudadas puedan cerrar un ciclo y volver a empezar. Sin embargo, pese a su nombre y a su espíritu declarado, el reemprendimiento financiero real sigue siendo una promesa incumplida para muchos.
Según un estudio realizado por Unholster basado en más de mil personas que se declararon en quiebra mediante DefensaDeudores.cl, más de la mitad de la muestra no ha logrado reinsertarse financieramente ni siquiera años después de cerrado su proceso. En el primer año, cerca del 70% sigue completamente excluido del crédito.
La ley cumple un rol fundamental al extinguir deudas y dar un nuevo comienzo jurídico, pero lamentablemente no garantiza una rebancarización efectiva. El sistema financiero mantiene una memoria más larga que la ley: aunque la deuda desaparezca, la percepción de riesgo persiste y el acceso al crédito sigue severamente restringido.
Hoy la reinserción financiera depende casi exclusivamente del esfuerzo individual, del tiempo y de condiciones que la propia ley no asegura. Si realmente creemos en la quiebra como una segunda oportunidad, el debate pendiente es cómo avanzar hacia mecanismos reales de rebancarización, con reglas claras y supervisadas, que eviten que miles de personas queden en un limbo financiero indefinido.
La quiebra no puede seguir siendo solo un punto final. Debe ser, efectivamente, un punto de partida.
Ricardo Ibáñez
Abogado y fundador de DefensaDeudores.cl
Fuente: Simplicity.