Declaración pública de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios

Posición de la Industria Sanitaria ante proyecto de ley de servicios básicos

 

El país atraviesa por una situación de extrema gravedad, que exige que todas las personas tengan acceso al agua potable de forma continua y segura.

Por ello, desde el inicio del Estado de Catástrofe las empresas sanitarias suspendieron todos los cortes por no pago de suministro. Hoy son 500 mil familias, más de un millón y medio de personas, las que se han beneficiado de esta medida en todo el país.

En este periodo, las empresas han mantenido la continuidad del servicio, pese a las dificultades que atraviesa el país y la terrible sequía en muchas de nuestras regiones.

Para que este compromiso sea sostenible en el tiempo, estimamos que los proyectos de ley en trámite deben incluir medidas acotadas en el tiempo y considerar lo siguiente:

  1. Beneficio focalizado en familias vulnerables: Para no poner en riesgo las inversiones que permitan mantener el servicio, la cadena de pagos, así como hacer frente a la escasez hídrica, los beneficios y subsidios deben ser focalizados en aquellos sectores vulnerables que realmente los necesitan. Esto es, los hogares más vulnerables de Chile y aquellas familias y organizaciones que se vean muy impactadas por esta crisis; esto ya está siendo aplicado proactivamente por todas las sanitarias del país. Asimismo, es fundamental para la viabilidad del servicio, que quienes puedan pagar lo sigan haciendo.

 

  1. Uso responsable del agua: Vivimos la sequía más intensa que conoce la macrozona central de nuestro país y, por ello, es imprescindible el cuidado de nuestras fuentes de agua. Sabemos que el uso doméstico no es el más relevante en el total de consumo de agua en Chile, pero no por ello debemos dejar que las medidas de ayuda que se propongan puedan inducir a un uso desmesurado y poco cuidadoso del recurso. Esto pondría en peligro la disponibilidad de agua para toda la comunidad. Es necesario establecer un límite al consumo por persona, acorde con la sequía que vivimos. Por ello, proponemos que la entrega del beneficio considere un límite de 12 m3 de agua potable al mes, que podrá ampliarse cuando más de cuatro personas habiten en una misma vivienda. Esto es consistente con la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), equivalente a 100 litros diarios por persona.